Inicio del año escolar anima el comercio en Villa Consuelo y el Distrito Nacional

Los períodos del año traen temporadas económicamente activas que dinamizan el comercio. Así, lo que arranca en enero con los Reyes Magos, pasa por San Valentín, la Semana Santa, las Madres, los Padres, el año escolar… hasta llegar a las fiestas navideñas.

 
El inicio del año escolar está cada vez más cerca, y las clases principian ahora más temprano que antes. Esa cercanía despierta cada día más el interés comercial de tiendas y negocios.
Un recorrido permitió constatar las ansias comerciales en la Capital.

 
En Villa Consuelo, la gerente de “Maryline”, Milagros Carvajal, percibe un movimiento lento, pero confía en que se dinamizará, conforme transcurran los días.

 
Una de las razones que motivarán mejores ventas este año, son los cómodos precios que ofrece la tienda, apunta ella.

 
Su negocio es realmente un bazar: lápices, sacapuntas y lapiceros a 5 pesos, cuadernos a 25, y mochilas desde 150 pesos en adelante. Además, el cliente solo debe comprar tres ejemplares de un artículo y recibe descuentos.

 
Según Carvajal, una familia con tres a cinco hijos necesitaría entre 10 y 15 mil pesos para poder comprar los útiles escolares.

 
La misma dinámica de “Maryline” domina en otra tienda cercana: Importadora Azarak. Allí hay también ofertas de temporada escolar. Así lo engrandece su administrador, el señor Francisco Reyes.

 
En “Olé” de la Duarte, hay variedad de mercancías y precios: pantalones deportivos, desde 209 pesos; zapatos escolares, desde 350 pesos en adelante.

 
Si otros se quejan de los precios, Narciso Colón no.

 
Con tres de sus seis hijos en centros escolares, este motoconchista precisa de al menos 6,000 pesos para adquirir los materiales educativos.

 
Otra que amerita una cantidad significativa es Yidaira García, quien va comprando útiles hasta que el bolsillo se lo permita.

 
Mientras tanto, Bianca Villamán tiene una hija de seis años inscrita en un colegio privado. La pequeña está entusiasmada, y se alegra con personajes estampados en mochilas.

 
“La Gran Vía” es para muchos una tradición y un referente escolar. Su gerente general, Manolito Fernández, explica que los precios son más llevaderos este año, debido a la estabilidad de la tasa del dólar.

 
Allí todo es una ganga, desde mochilas y uniformes baratos, hasta lapiceros, creyones y zapatos.

 
Alternativas. Algunos padres y madres acuden al mercado informal para adquirir libros de texto y otros materiales educativos.

 
Danny Oviedo es un librero que opera en el Paseo de la Lectura ubicado en la avenida Duarte, donde los comerciantes intercambian libros con clientes. Éstos llevan libros usados y los intercambian por los nuevos textos que requieren sus hijos. Solo tienen que pagar una mínima diferencia.

 
Además, según Oviedo, los libros que venden son hasta un 10% más baratos que en las tiendas. Allí hay también una amplia gama de obras literarias.

 

 

Por: Ling Almánzar

Para el Hoy

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