Hermanos que batallan por una misma causa en el TBS

Santo Domingo.- Los nexos de hermandad están por los diferentes lados en la recién iniciada serie final del básquet superior distrital, dos franquicias aguerridas como Mauricio Báez y el Rafael Barias, con fanáticadas enardecientes en lo que se vislumbra otra jornada con carácter de épica.

 

Con roles tan protagónicos que llegan al status de determinantes para sus respectivos equipos, los mauricianos tienen en los hermanos Suero,(Gerardo y Juan Miguel) a sus dos principales estandartes en busca de volver a exhibir la diadema de campeón. Ya ellos lo demostraron en la apertura del evento en que los mauricianos salieron delante tras su triunfo el miércoles 88-77.

 

 

Mauricio Báez había alcanzado un nuevo boleto para asistir a la final, logro que alcanzaron por tercer año seguido, el mismo tiempo que tienen desde que en el 2016 decidieron retornar al superior distrital, tras una pausa que duro trece años.

 

La dupla de los Suero, copiosos anotadores por demás, registró en la regular promedios colectivos de 21.5 y 19.2 puntos por partidos, siendo decisivos para que los de Villa Juana concluyeran con el mejor récord de la Liga en la regular con 8-2. Ayer Juan Miguel fue seleccionado el Jugador Más Valioso del torneo.

 

La misma sangre que corre por sus venas los complementa para brindar lo mejor de si en el tabloncillo, sin rencores, ni querer sobresalir sobre quien es mejor, los Sueros representan más que dos hermanos en la duela, son armas gemelas que conducen a los mauricianos hacia alcanzar sus objetivos.

 

Adorados por toda una barriada que los vio nacer y desarrollarse, los hijos de Gerardo y Soraya devuelven con su talento el aprecio de la fanaticada hacia ellos, quienes los observan como las principales columnas que sostiene a un equipo que con velocidad mueve sus pasos hacia la conquista de un segundo trofeo en tres años.

 

“Sabemos que tenemos una gran responsabilidad con este equipo y cada vez que salimos a la cancha tratamos de dar lo mejor de nuestro talento y hasta el momento las cosas nos han salido bien”, señala Gerardo, quien con 29 años es el mayor de los dos, un guard super probado en la liga.

 

Ambos se profesan admiración y se idolatran uno al otro, sin egoísmo, ni rencores, Gerardo no puede tener un contraparte más idóneo que su propio hermano, aquel con el que jugueteaba desde pequeño y hoy deben sobrellevar en sus hombros el destino del Club Mauricio Báez.

 

“De verdad esto representa algo excitante y es más que un orgullo el unir nuestro mayor esfuerzo, batallando por una misma causa por una barriada que espera lo mejor de nosotros”, afirma de su lado, Juan Miguel, cuyo 19.2 de puntos por partido, más los ocho rebotes por juego lo convirtieron en uno de los más destacados durante la serie regular.

 

Otras dos parejas que sobresalen en TBS

Aunque son los rostros más visibles de los mauricianos, otros dos binomios de hermanos tienen cuotas primordiales también, pues un conjunto de baloncesto no puede ganar sin brillantes complementos.

 

La tropa de Villa Juana cuenta también con el dueto de los Moquete, Rayner y Diego, ambos cumplen sus buenos roles en el club, así como, Yohansy Minaya y Jordan Jiménez, unidos por la misma sangre por su madre, Ivelisse Jiménez.

 

 

Aunque Rayner y Diego no son originales de Villa Juana, se han ganado el aprecio de los residentes en este popular sector, El primero es el armador del equipo, en tanto Diego es uno de los principales sustituto.

 

De gran formación hogareña y educativa, ambos están inmersos en el baloncesto, pero tienen metas de mayor magnitud, pues saben que el juego no será para siempre y por eso comparten el baloncesto con una digna preparación académica.

 

Los Fortuna En Villa Consuelo, al otro extremo de Villa Juana, los Fortuna, Manuel y José tienen roles idénticos a los Suero en el Mauricio. Son quienes deben capitalizar el ataque de este conjunto, que en tres ocasiones ha levantado el cetro de campeón.

 

Manuel, el más ofensivo de los dos es al igual que Gerardo, un guard con buen toque de tirador y un maestro de la defensa, Pancho, el mayor de los dos expresa que jugar con Manuel es más que una bendición de Dios. “Somos tal para cual”, añade el base, quien este año lideró la liga en asistencias con 5.5 por partido.

 

“Entrenamos juntos, ideamos nuestras estrategias, nos comunicamos con frecuencia”, señala Manuel sobre la gran unión que existe con Pancho.

 

José, de su lado sostiene que su hermano es un ejemplo a seguir y en gran parte lo ha ayudado a desarrollarse como jugador y poder alcanzar los méritos obtenidos.

 

 

En el mismo equipo bariano figura el dueto que integran Juan Araujo y Adan Beltré, quienes aunque no llevan el mismo apellido son hermanos, tras inconvenientes en la declaración de este último.

 

Juan ha sido uno de los más dominantes jugadores de la Liga el último decenio y representa un ejemplo a seguir para Adan, quien se nutre de las habilidades que exhibe su hermano.

 

Entre figura y figura, el baloncesto superior es una gran cantera de jugadores que nacieron bajo el mismo techo y hoy exhiben su talento en el gran torneo distrital.

 

 

Por Pedro G. Briceño

Fuente: Listin Diario

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