¿Qué pasa si tomo un medicamento con café o jugo?

A la hora de tomar un medicamento, siempre agarramos lo que tenemos más a mano, como un café, té, jugo o una bebida alcohólica. Ahora bien, ¿qué consecuencias podría tener esta “inofensiva” decisión?

 

Lo ideal para que los medicamentos hagan efecto es ingerirlos con agua (aunque puede haber excepciones). En general, es mejor evitar los jugos frutales, la leche o bebidas con cafeína. ¿Por qué? Acá te presentamos algunas de las razones:

– En algunos casos, estas bebidas pueden llegar a “desintegrar” la medicación y erradicar sus efectos.

– Pueden impedir la absorción de ciertos componentes, tales como el hierro.

– Es posible que algunas bebidas (sobre todo los refrescos y la leche) interactúen con los medicamentos y generen consecuencias indeseadas.

 

Para evitar todos estos efectos no sólo hay que tratar de evitar estas bebidas en el momento del consumo de la medicación. También es importante que las evites durante el proceso de asimilación de la droga. En este sentido, especialistas recomiendan dejar pasar una hora antes de disfrutar de cualquier infusión con cafeína, jugo frutal o leche.

 

La cantidad de agua que debemos tomar con las pastillas dependerá de la dosis de la medicación y de la enfermedad que cada uno sufre. Y no es un asunto para nada menor. Gracias a este líquido cristalino nuestro organismo está en condiciones de absorber el medicamento para que sea plenamente efectivo.

 

La falta de agua puede aplacar la acción de las pastillas e incluso provocar efectos adversos. Este es el caso de la aspirina y el ibuprofeno que, al ser ingeridos con poca agua, pueden generar irritación en el esófago, en el estómago o hasta causar úlceras.

 

No hay que mezclar los medicamentos con bebidas calientes, porque que el calor puede impedir que la droga funcione. Además, los especialistas recomiendan no combinar pastillas con bebidas alcohólicas.

 

Shares