La influencia de la familia

El ambiente en el que crecen los niños influye en el resto de su vida. La dinámica familiar, en particular la conducta de los padres, impacta su perspectiva sobre sí mismos, los demás y el Señor. En la lectura de hoy, por ejemplo, consideremos al rey Asa, un hombre del linaje real que siguió los pasos de David y agradó a Dios. Ahora compare su historia con la de Nadab, quien provocó la ira del Señor al practicar las mismas iniquidades que su padre, el rey Jeroboam.

 

Con esos hombres en mente, debemos considerar qué será de nuestros hijos si siguen nuestros caminos. Por lo general, somos su primer ejemplo de vida consagrada al Señor, lo que significa que deben vernos orar, leer la Palabra de Dios y tener comunión con otros creyentes. Nuestras familias deberían vernos acudir al Señor en busca de fortaleza y consuelo al enfrentar problemas o tomar decisiones. Los hijos deberían ver a sus padres sirviendo a sus amigos, vecinos y enemigos por igual. Y un hijo siempre debe saber por las acciones y las palabras de sus padres, que Jesucristo es valorado por encima de todo en sus vidas.

 

Si usted quiere que los miembros de su familia deseen buscar de Dios, entonces debe vivir de acuerdo con la voluntad de Él. El hecho de que usted modele dicha prioridad puede llevar a sus seres queridos a Jesucristo.

 

Fuente: Encontacto.org

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