El lento escozor de la inseguridad

¿Cómo respondería usted si alguien le preguntara: “Se siente bien consigo mismo”? ¿Sus pensamientos estarían llenos de dudas y autocrítica, o podría mantenerse erguido y decir: “Sí, ¿lo estoy”?

 

Hay muchos comportamientos y actitudes que, sin duda alguna, son reprochables, como el resentimiento, el adulterio y la codicia. Pero la inseguridad es diferente. Es más como una llama lenta que arde en nuestro interior, y que influye en nuestros pensamientos y nos hace daño de manera sutil. Este problema es más difícil de identificar, pero es poderoso y puede afectar la manera en que respondemos al llamado de Dios.

 

¿Qué entendemos por inseguridad? Es una sensación de insuficiencia, a menudo agravada por una percepción de impotencia, falta de propósito, desaprobación o rechazo. Todo esto puede acumularse poco a poco, y agobiarnos si no aprendemos a identificarlo.

 

Trate de pasar tiempo hoy en oración ferviente. Pídale al Padre celestial que haga brillar su luz en cualquier área de inseguridad que pueda ser una carga en su corazón. Deje que le recuerde lo especial que usted es para Él. En realidad, nuestro valor viene de ser hijos de Dios, y eso nunca cambiará.

 

Fuente: Encontacto.org

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