Soldados para Cristo

En el pasaje de hoy, el apóstol Pablo le dice a un joven pastor llamado Timoteo: “Pelea la buena batalla de la fe” (1 Ti 6.12). Pero este mandato no se limita a los pastores; cada creyente necesita ser un fiel soldado de Cristo. Lo cual se debe a que todos estamos en una batalla, no contra las personas sino contra fuerzas espirituales de maldad (Ef 6.12).

 

Esta guerra comenzó cuando Satanás y otros ángeles se rebelaron contra Dios. Entonces Satanás tentó a Eva a desobedecer al Señor. Como resultado de la rebelión de Adán y Eva, la Tierra fue maldecida, y toda la humanidad fue corrompida por el pecado. Desde ese día, la batalla por la verdad y la justicia ha persistido.

 

Aunque a menudo podemos sentirnos turbados por las tentaciones y el engaño, Jesucristo modeló el camino hacia la victoria cuando fue tentado por Satanás en el desierto (Mt 4.1-11). Él usó solo un arma para refutar cada tentación y mentira: la Palabra de Dios.

 

Esta es la misma arma poderosa que nuestro Padre celestial nos ha dado para pelear la buena batalla. Cuando vemos bíblicamente las batallas de cada día con plena seguridad en la confiabilidad y autoridad de las Sagradas Escrituras, podemos huir del pecado, seguir la justicia y defender con firmeza las verdades de la fe.

 

 

Fuente: Encontacto.org

Shares