La Palabra de Hoy: La fuente de la paz

¿Sabía usted que Dios ofrece serenidad a todos los creyentes? El Espíritu Santo, quien vive dentro de cada seguidor de Cristo, puede mantener fluyendo la paz como la savia de una vid a sus ramas. Pero, por desgracia, muchos cristianos pasan por alto esta fuente interna de calma debido a falsas suposiciones.

 

Algunos piensan de manera errónea que la paz es el resultado de condiciones perfectas, pero este mundo está dañado. Eso significa que nunca lograremos una existencia ideal en esta Tierra, y sus circunstancias no pueden producir serenidad.

 

Otros creen que la paz debe pedirse a Dios, que parece estar muy lejano en los cielos. Pero la unión entre el Señor y sus seguidores es íntima. La tranquilidad de Cristo está disponible para nosotros de inmediato porque Él vive en nosotros.

 

La versión La Biblia al Día capta cómo debe ser nuestra relación con el Señor Jesús: “Ahora bien, de la misma manera que confiaron en Cristo para que los salvara, confíen en El también al afrontar los problemas cotidianos. Vivan en unión vital con El, enraizados en El, y nútranse de El” (Col 2.6, 7).

 

La serenidad es un resultado directo de una relación con Jesucristo. Ninguna situación externa puede alterar esa conexión; participamos de la vida abundante del Señor Jesús a través de su Espíritu Santo.

 

Fuente: www.encontacto.org

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