Archivo de la etiqueta: Historia Dominicana

Hoy se conmemoran 59 años de la expedición del 14 de junio 1959

Hoy 14 de Junio se conmemora el aniversario de la expedición militar que se llevó a cabo en esta fecha del 1959, durante la cual un grupo de patriotas dominicanos tomaron acciones contra la sangrienta dictadura de Rafael Leónidas Trujillo Molina.

 

Después de un período de tiempo organizando fondos, equipos y personas y entrenados en la guerra de guerrillas con el apoyo de Fidel Castro, decenas de expedicionarios liderados por el comandante Enrique Jimenez Moya y el cubano Delio Gómez Ochoa, aterrizaron el 14 de junio de 1959 en el aeropuerto militar de Constanza, La Vega en una aeronave C-46 Curtiss.

 

Originalmente, el aterrizaje debió realizarse en San Juan de la Maguana, pero las condiciones atmosféricas en ese momento obligaron a los expedicionarios a dirigirse hacia Constanza.

 

Al pisar tierra dominicana, intercambiaron disparos con militares quienes se acercaron para inspeccionar la aeronave e indagar sobre el aterrizaje. Luego se internaron en las montañas.

 

Días después, un grupo de más de 150 guerrilleros llegaron por agua y desembarcaron en Maimón y Estero Hondo. Sin embargo, uno de los expedicionarios detenidos Rafael Tomás Perelló había revelado detalles de los desembarcos.

 

Los guerrilleros fueron capturados y eliminados por las tropas de Trujillo, mientras la mayoría de los capturados fueron torturados en las cárceles del gobierno.

 

Este esfuerzo para derrocar la tiranía de Trujillo fue un fracaso desde un punto de vista militar, pero fue un éxito moral ya que logró plantar la semilla de la rebelión entre la población dominicana.

 

Según el historiador Roberto Cassá, “Si no se da esa expedición Trujillo pudo haber durado unos cuantos años más porque no se hubiera desatado un proceso de oposición generalizada. La expedición galvanizó todos los planeamientos opositores ante Trujillo, hubo una unidad general de los antitrujillistas, en torno a la  urgencia ya de acabar con este monstruo”.

 

Fuente: Conectate

 

Un día como hoy: Fallece el comandante Juan Sánchez Ramírez

Destacada Figura de la Guerra de la Reconquista

 

Juan Sánchez Ramírez (1762-1811) es un personaje destacado en la historia dominicana debido al rol protagónico que tuvo en la Guerra de la Reconquista.

 

Nacido en el año 1762 en Villa Cotuí, eligió la carrera de militar, al igual que su padre. Con cierta posición económica, Sánchez Ramírez disponía de tierras y algunas facilidades. Esto motivo a muchos a atribuir sus acciones a la defensa de sus intereses personales, teoría que tras su muerte fue descartada, debido a las condiciones precarias en la que se quedaron viviendo su mujer e hijos.

 

Sánchez Ramírez conspiro contra la ocupación francesa de la isla, reconociendo que la influencia española en los años de la colonización le dieron una identidad cultural, idiomática y social muy diferente a la que tenia la parte oeste de la isla, que desde sus inicios fue ocupada por los franceses.

 

En la batalla de Palo Hincado Sánchez Ramírez triunfó y consiguió nuevamente que la parte este de la isla volviera a ser dominio español.

 

Este hecho lo convirtió en gobernador de la isla hasta su muerte en el año 1811. Algunas de las medidas que tomo como tal fue el restablecimiento de la esclavitud. En aquel periodo la pobreza se hizo imperante en la media isla y estas condiciones motivaron algunos atentados en su contra que no dieron fruto alguno.

 

Sánchez Ramírez murió el 12 de febrero de 1811 a los cincuenta años y su familia quedó sumida en la miseria.

 

En honor a este militar se han nombrado calles, monumentos, escuelas y una de las provincias de la República Dominicana.

Un día como hoy: Fallece Sir Francis Drake

Sir Francis Drake: Corsario y Explorador al Servicio de la Corona Inglesa

 

Sir Francis Drake (1543-1596), conocido como El Dragón y El Terror de los Mares, fue un corsario y explorador inglés cuyas hazañas lo convirtieron en un pirata por las autoridades españolas, pero honorado como un héroe por los ingleses y nombrado caballero por la Reina Isabel I de Inglaterra en recompensa por sus servicios a la corona inglesa.

 

Nació en 1543 en Tavistok, Inglaterra, el primogénito de once hermanos. En 1549, su familia fue expulsada de su ciudad por los católicos debido a las creencias anglicanas de su padre.

 

Su vida como marinero inició en 1558 cuando se alistó en un barque mercante destinado al Golfo de Vizcaya.

 

A los 23 años, Drake hizo su primer viaje a las Américas, navegando con su segundo primo Sir John Hawkins.

 

En su segundo viaje a las Américas, Francis Drake fue el capitán de un pequeño buque llamado Judith que fue atacado por los españoles y tuvo que huir. Al llegar a Inglaterra, Drake quiso venganza, solicitando apoyo para emprender una acción naval contra las colonias españolas. Sin embargo, su petición fue denegada.

 

Después de dos intentos fallidos de apoderarse de un cargamento de oro y plata procedente de Perú, Drake y sus hombres capturaron el tesoro, pero tuvieron enterrar gran parte del botín, ya que era demasiado para ellos llevar y los españoles estaban muy cerca.

 

En agosto de 1573, Francis Drake regresó a Inglaterra y puso sus servicios a la disposición del conde de Essex para atacar Irlanda.

 

En 1577, la Reina Isabel I autorizó a Drake a realizar una expedición contra los españoles a lo largo de la costa del Pacífico de las Américas. Drake se convirtió en la segunda persona en circunnavegar el mundo en una sola expedición, y sus acciones iniciaron una nueva era de piratería en la costa occidental de las Américas.

 

Al regresar a Inglaterra en 1580, Drake fue recibido con honores y en abril de 1581 fue nombrado caballero por Isabel I de Inglaterra en una ceremonia a bordo del barco Golden Hind. También escogió su escudo de armas cuya enseña parecía un dragon de agua.

 

Con el inicio de la Guerra Anglo-Española en 1585, la reina Isabel I encargó a Drake el mando de una poderosa flota y un escuadrón bien entrenado con el objetivo de atacar las colonias españoles en las Indias. Durante su primera expedición, Drake ataco y saqueó la ciudad de Santo Domingo (1586).

 

En 1587, Sir Francis Drake dirigió una campaña contra la Armada Invencible del rey Felipe II de España, resultando en la destrucción de más de 30 barcos y retrasando un año más los planes españoles de invadir Inglaterra.

 

En junio de 1588, Drake bajo las ordenes de Lord Charles Howard, se destacó en batalla contra la “Armada Invencible” española. El ataque para destronar a Isabel I e invadir Inglaterra fue un fracaso con 63 buques españoles perdidos, ya que las turbulentas condiciones meteorológicas llevaron al naufragio a muchas naves. A pesar el desastre de la armada española, la guerra continuó hasta 1604.

 

En un intento para destruir el poder español, Isabel I autorizó espediciones periódicas en las costas españolas. Drake atacó y saqueó parte de la ciudad de La Coruña, pero tuvo que hacer la retirada tras sufrir fuertes perdidas.

 

En 1595, Drake propuso a la reina Isabel una audaz operación para establecer una base inglesa permanente en Panamá y poner fin el dominio español en el Caribe. Sin embargo, fue ordenado a capturar un galeón lleno de plata en San Juan de Puerto Rico. Su campaña sufrió una serie de derrotas consecutivas ya que las colonias habían mejorado sus defensas.

 

Sir Francis Drake falleció de disentería el 28 de enero de 1596.

 

 

La Catedral Primada de América de Santo Domingo

Historia Dominicana: Evangelina Rodríguez «Una Mujer que rompió los esquemas»

Los esquemas de la época que le toco vivir, decía que las mujeres no se convertían en médicos, en el mejor de los casos llegaban a ser enfermeras; Solo algunos hombres tenían el privilegio de convertirse en profesionales y el deber de las féminas era ser hacendosas amas de casa, madres y esposas.

 

Pero esta mujer no dejó que la detuvieran estos obstáculos e hizo lo necesario para llevar a cabo su sueño: convertirse en doctora.

 

Andrea Evangelina Rodríguez era su nombre completo, sus orígenes son bastantes humildes, nacida en la ciudad de Salvaleón de Higüey el 10 de noviembre de 1879, aunque su niñez se desarrolló en San Pedro de Macorís.

 

Cuando finaliza sus estudios secundarios esta mujer tiene la osadía de hacer algo que ninguna dominicana antes se había atrevido a hacer: ingresó a la escuela de Medicina del Instituto Profesional en Santo Domingo y en 1911 para ocho años más tarde recibir el anhelado título.

 

Es en París donde se especializa en Ginecología, Pediatría, Obstetricia y Otorrinolaringología, áreas en las que se impartiría clases años más tarde.

 

Sin embargo, esta emprendedora dominicana no solo tenía inquietudes en la ciencia, pues la sociedad y las letras también formaban parte de su vida, siendo estas aptitudes las que le provocaron problemas con la férrea dictadura de Rafael Leonidas Trujillo.

 

Por sus públicas criticas a las injusticias de esta era fue acosada, perseguida, golpeada y encarcelada.

 

Este solo fue el principio de su fin, pues la marginación que vivió no solo provocó la perdida de sus pacientes sino que causó una una grave enfermedad mental que la llevó a deambular por las calles del Este vociferando consignas contra el terror.

 

Su iniciativa social no solo se concentró en las injusticias sociales también en temas relacionados con el rol de la mujer en la sociedad y la discriminación de la que esta era víctima por ser de raza negra.

 

A su iniciativa se debe las clases de orientación sexual a estudiantes del octavo grado, abogó por la creación del Día del Niño, el desayuno escolar, zapato escolar, de la gota de leche y la fundación de  varias instituciones entre las que se destaca el Centro de protección a la infancia y a la maternidad.

 

Su vida y legado le abrieron el camino a muchas dominicanas que hoy pueden presumir de ser profesionales no solo en la medicina, también en diferentes áreas laborales.

 

Sin duda alguna, Evangelina Rodríguez fue una de las más grandes mujeres dominicanas.

 

Evangelina Rodríguez falleció el 11 de enero de 1947 en su país natal, luego de varios días, en la que destacaron algunos episodios esquizofrénicos.

 

Fuente: Conectate

Historia Dominicana: Emiliano Tejera; Valentía e Ideales Patrióticos

Emiliano Tejera sobresale en la historia dominicana por su valentía e ideales patrióticos, los cuales le movieron durante toda su vida.

 

Nació el 21 de septiembre de 1841 y su nombre completo es Juan Nepomuceno Publio Escipión Emiliano Tejera Pensón. Siendo muy joven se convirtió en profesor de letras en las aulas del Seminario Conciliar.

 

Fue para 1863 cuando su lado más patriótico salió a relucir, pues al darse la Restauración, este fue de los primeros en declararse en contra de esta decisión.

 

Uso precisamente la literatura para dar a conocer sus ideales y explicar las razones por las cuales aquel plan de anexión era un absurdo antipatriota. Esos escritos fueron difundidos y muy comentados en España. A pesar de que este los firmaba con el pseudónimo de Eduardo Montemar, de igual forma tuvo que irse del país debido al revuelo que causaron estos escritos.

 

Tras la Restauración, pudo regresar al país y fue elegido diputado y de esta manera inicio una trayectoria política que le permitió un rol importante en acontecimientos nacionales.

 

Fue miembro de la Comisión de Hacienda y Ministro de Relaciones Exteriores.

 

Además este escribió importantes documentos sobre los restos de Cristóbal Colón.

 

Tejera falleció en Santo Domingo un 9 de enero de 1923.

 

Fuente: Conectate

Francisco Gregorio Billini: El 23º Presidente de la República Dominicana

Francisco Gregorio Billini Aristi (1844-1898) fue un novelista, periodista y educador dominicano quien gracias al apoyo del ex presidente Ulises Heureaux sirvió como el 23ro presidente de la República Dominicana (1884-1885).

 

Nació el 25 de mayo de 1844 en la ciudad de Santo Domingo. Motivado por su patriotismo y encendido descontento contra la anexión a España (1961) que lo llevó en dos ocasiones a la cárcel por orden de la nueva administración española, se unió al ejército restaurador bajo las órdenes del general José María Cabral y Luna.

 

Billini fue capturado por las tropas españolas en las orillas del río Nizao, y fue canjeado en Puerto Plata al finalizar la Guerra de la Restauración en 1865.

 

Después de la Guerra de la Restauración, Billini era conocido como uno de los principales opositores del gobierno de Buenaventura Báez. Su gran descontento con las intenciones anexionistas de Baez resultó en su arresto y exilio en 1868.

 

A su regreso al país, se desempeñó como diputado de Azua (1874), Ministro de Guerra y Marina (1880) y Presidente del Senado y Congreso (1882).

 

Billini sirvió como vicepresidente bajo tres presidentes, antes de anunciar sus intenciones de convertirse en Presidente de la República Dominicana. Asumió el cargo el 1 de septiembre de 1884, pero renunció el 16 de mayo de 1885 por las presiones del general Ulises Heureaux.

 

En su breve mandato, Billini promovió la instrucción pública con el impulso de los maestros ambulantes para las zonas rurales.

 

A partir de 1890, dirigió el colegio San Luis Gonzaga tras la muerte de su fundador Francisco Xavier Billini, conocido en la República Dominicana como “Padre Billini”.

 

Murió en Santo Domingo el 28 de noviembre de 1898.

 

En 1998, sus restos fueron trasladados al Panteón Nacional en Santo Domingo por orden del presidente Leonel Fernández.

 

Actualmente, una de las estaciones del Metro de Santo Domingo lleva su nombre.

 

Una de las contribuciones más importantes de Billini fue a la literatura dominicana, cuya novela Baní o Engracia y Antoñita (1892) criticaba el comportamiento político-social y las costumbres de los habitantes de Baní o banilejos durante el siglo XIX.

 

Fuente: Conectate

Una de las Grandes Obras de Arquitectura Dominicana: El Palacio Nacional

El Palacio Nacional es un edificio de 18,000 metros cuadrados de construcción sobre un solar de 25,000 metros cuadrados, de uniformidad estética y perfecta geometría de volúmenes predominantemente ortogonales.

 

Fue construido en 1939 el arquitecto italiano Guido D’ Alessandro inició, a solicitud del dictador Rafael L. Trujillo Molina, la elaboración de los planos del Palacio Nacional, labor que le tomó poco menos de tres años debido a lo elaborado de cada salón.

 

La construcción de la obra se inició el 27 de febrero de 1944, en ocasión de celebrarse el primer centenario de la República, y fue inaugurado el 16 de agosto de 1947. El costo de la estructura ascendió a unos cinco millones de pesos, sin incluir el mobiliario ni el terreno en que está ubicado.

 

Descripción interior y exterior

El Palacio Nacional es un edificio de 18,000 metros cuadrados de construcción sobre un solar de 25,000 metros cuadrados, de uniformidad estética y perfecta geometría de volúmenes predominantemente ortogonales.

 

En el aspecto físico, es un intento bien logrado de equilibrios formales y representaciones historicistas, de aproximadas perfecciones simétricas. De carácter ecléctico y subliminalmente multi-estilístico, el edificio que sirve de sede al Gobierno de la República Dominicana es una obra que conceptualmente se inserta en medio del Caribe cultural, multi-racial, étnico y lingüístico, reflejando con su presencia toda la poderosa carga de influencias e historias políticas heredadas de Europa.

 

El Palacio de la Presidencia sostiene un coronamiento en cúpula sobre un tambor cuadrangular y todas las fachadas aparecen perforadas rítmicamente por una profusión de ventanales y puertas estilizadas que aligeran la ortogonal masividad de su formalismo neoclasicista. La majestuosa entrada principal está enfatizada por un vestíbulo exterior que avanza hacia el sur, dejando un frontispicio engalanado por altos relieves y sostenido por columnatas de doble altura.

 

Los interiores del Palacio Nacional se caracterizan por la influencia de un estilo clásico, así como por la utilización de una diversidad de materiales tanto nacionales como extranjeros dentro de los que se encuentran el mármol y la caoba centenaria. En la decoración y ornamentación de los diferentes salones se utilizaron materiales como bronce, hierro, yeso y acero, los cuales fueron trabajados con maestría, proporcionando a cada salón un ambiente distinto de gran hermosura y armonía.

 

La edificación consta de 3 niveles. En el primero se alojan las instalaciones de servicios generales, en el segundo nivel se encuentran la entrada y el vestíbulo principal, así como el Salón del Consejo de Gobierno y los despachos del Presidente, Vicepresidente y otros funcionarios. El tercer nivel alberga los grandes salones de recepciones: Salón de Embajadores, Salón las Cariátides, Salón Verde, Salón Bar, Comedor Principal y las áreas privadas del Presidente.

 

La entrada principal, orientada hacia el sur, posee una doble escalinata de mármol, flanqueada por dos imponentes leones esculpidos en bronce, que conduce al vestíbulo principal trabajado en doble altura, el cual continúa hacia arriba, a un tercer nivel, formando una mezzanine que culmina en una cúpula. Al fondo del vestíbulo, hay un mural realizado por el pintor catalán Aurelio Oller Croisiet en 1957 que representa la llegada de Cristóbal Colón a la isla en su tercer viaje. Al centro del vestíbulo está la cúpula de 18 metros de diámetro y 34 metros de altura.

 

Personalidades en el Palacio

El Palacio Nacional ha albergado importantes personalidades, entre las que se destacan el Papa Juan Pablo II en 1992; el General Anastasio Somoza, presidente de Nicaragua en ocasión de la toma de posesión de Héctor B. Trujillo Molina en 1952; Richard Nixon, vicepresidente de los Estados Unidos en 1955; y Juscelino Kubistchek, presidente de Brasil, para la inauguración de la Feria de la Paz y Confraternidad del Mundo Libre en 1955. Otras personalidades destacadas que han sido recibidas en el Palacio Nacional son Juan Carlos I y Sofía, reyes de España; Carlos Andrés Pérez, ex presidente de Venezuela; Jimmy Carter, ex presidente de los Estados Unidos y el príncipe Felipe de Borbón.

 

Fotos tomadas de: Skyscrapercity

 

Hoy se cumplen 53 años del inicio de la Revolución de Abril de 1965

Santo Domingo.- Hoy se conmemora el 53 aniversario del inicio de la Revolución de Abril de 1965, uno de los hechos más relevantes y que representa un antes y un después en la historia reciente de la República Dominicana.

 

El conflicto inició cuando un grupo de oficiales jóvenes del ejército y la policía se propuso restaurar el gobierno constitucional del presidente Juan Bosch, primer gobierno elegido democráticamente en las urnas tras el ajusticiamiento del dictador Rafael Leónidas Trujillo y que había sido derrocado en septiembre de 1963 por las Fuerzas Armadas Dominicana. Indica el diario El Día

 

Motivos

El gobierno de Juan Bosch fue en gran medida una rareza en la historia dominicana en ese momento: unas elecciones libres, un gobierno liberal, democrático, que expresó su preocupación por el bienestar de todos los dominicanos, especialmente los de circunstancias modestas, aquellos cuyas voces nunca antes habían sido realmente escuchadas en el Palacio Nacional.

 

En abril de ese año una nueva constitución garantizaba los derechos civiles e individuales y respaldaba el control civil de los militares. El nuevo documento otorgaba libertades que nunca se habían conocido en el país; se declaraba algunos derechos laborales, así como a sindicatos, fueron tomadas en cuenta también las mujeres embarazadas, las personas sin hogar, la familia, los niños y los jóvenes, los agricultores y los hijos ilegítimos.

 

Estos y otros cambios, como la reforma sobre la posesiones de tierra, golpeaba a los terratenientes conservadores y militares, sobre todo cuando se yuxtapuso en contra de tres décadas de autoritarismo somnoliento bajo el régimen de Trujillo.

 

La jerarquía de la Iglesia Católica también reprochó el carácter laico de la nueva Constitución, en particular la disposición de la legalización del divorcio. La jerarquía, junto con la cúpula militar y la élite económica, también temían la influencia comunista en el país, y advirtieron de la posibilidad de “otra Cuba”. El resultado de esta preocupación y la oposición fue dar un golpe militar el 25 de septiembre de 1963.

 

El golpe de Estado efectivamente negaba las elecciones de 1962 mediante la instalación de una junta civil, conocida como el “Triunvirato”, dominada por los remanentes Trujullistas.

 

El líder inicial del Triunvirato fue Donald Reid Cabral. El Triunvirato no logró establecer su autoridad sobre las facciones conservadoras, ni dentro ni fuera del ejército, tampoco convenció a la mayoría de la población de su legitimidad. La insatisfacción generalizada con Reid y su gobierno, junto con las lealtades hacia el persistente Bosch, produjo una revolución el 16 de mayo.

 

La guerra civil 

La vanguardia de la revolución de 1965, los perredeístas (miembros del PRD) y otros partidarios de Bosch encabezados por Francisco Alberto Caamaño, se llamaron constitucionalistas (en referencia a su apoyo a la constitución de 1963). El movimiento contó con algunos oficiales militares jóvenes entre sus filas.

 

Una combinación de militares reformistas y aguerridos combatientes civiles salieron a las calles el 24 de abril, tomaron el Palacio Nacional, e instalaron a José Rafael Molina Ureña como presidente provisional.

 

La revolución tomó la dimensión de una guerra civil, cuando las fuerzas conservadoras del ejército, dirigidas por el general Elías Wessin y Wessin, devolvieron el golpe contra los constitucionalistas el 25 de abril.

 

Estas fuerzas conservadoras se auto denominaron leales. A pesar de los ataques con tanques y bombardeos aéreos por las fuerzas leales, de todos modos, los constitucionalistas mantuvieron sus posiciones en la capital, y extendieron el conflicto para asegurar el control de todo el país.

 

Ocupación estadounidense de la República Dominicana (1965-1966)

El 28 de abril, los Estados Unidos intervinieron el país. El presidente Lyndon B. Johnson envió una fuerza que ascendía a 20,000 militares, para garantizar la seguridad en Santo Domingo y para restablecer el orden.

 

Johnson había actuado con la firme creencia de que los constitucionalistas estaban compuesto por comunistas y que por lo tanto no se podía permitir que llegaran al poder.

 

La intervención fue concedida en cierta medida debido a una aprobación hemisférica con la creación de una fuerza de paz auspiciada por la OEA, la cual complementó la presencia militar estadounidense en la República Dominicana.

 

Un inicial gobierno provisional fue dirigido por uno de los asesinos de Trujillo, Antonio Imbert Barrera, más tarde, Héctor García Godoy asume la presidencia provisional el 3 de septiembre de 1965. Algunos enfrentamientos violentos entre legitimistas y constitucionalistas continuaron de forma esporádica ya que, una vez más, las elecciones fueron organizadas.

 

Historia del Carnaval Dominicano

De acuerdo con la documentación existente, antes de 1520 ya había carnaval en la ciudad de Santo Domingo aunque para algunos investigadores, las primeras manifestaciones de carnaval de la isla, y de América, se realizaron en lo que son hoy las Ruinas de la Vega Vieja, en febrero de 1520, en ocasión de una visita de Don Fray Bartolomé de las Casas. Los habitantes de la Vega Vieja se disfrazaban de moros y cristianos.

 

Lo más probable es que esas manifestaciones iniciales estuvieran asociadas con algunas celebraciones religiosas y que verdaderamente no fueran celebraciones carnavalescas, aunque luego pasaran a formar parte del Carnaval, como en todas partes. Y no solamente para Corpus Christi sino también para el día de Santo Tomás; y es en la Universidad donde los estudiantes harán las celebraciones más notables, siendo famosa la fiesta de Santo Tomás en 1780 cuando los estudiantes hicieron mofa de todo el mundo vestidos con máscaras.

 

Qué son las carnestolendas: Son el período que comprende los tres días anteriores al miércoles de ceniza, día en que empieza la cuaresma

 

En 1795 ya había carnavales para las fiestas patronales, en honor a Santiago Apóstol, para Corpus Christi y para carnestolendas, en la ciudad de Santiago de los Caballeros, cuyas manifestaciones provenían desde los días de la colonia española.

 

Durante toda la ocupación haitiana (1822-1844), llega a casi desaparecer la costumbre de disfrazarse y de festejar durante las festividades religiosas. Con la independencia nacional, se reanudan estas celebraciones pero dejan de asociarse a las festividades religiosas y se convierten en verdaderos carnavales celebrados en las carnestolendas, es decir, durante los tres días previos al Miércoles de Ceniza.

 

Pero la proximidad del día de la Independencia (27 de febrero) con las carnestolendas hizo que el carnaval se fuera identificando más con la fecha patria que con las carnestolendas y, a veces, se celebra incluso en Cuaresma. Esto también hizo que se originaran otros carnavales más pequeños en otras fechas, como el día de la Restauración (16 de agosto). En Azua, el carnaval más importante se celebra para el 19 de marzo, aniversario de la primera gran batalla independentista.

 

Además de esos carnavales «de carnestolendas», existen otros carnavales con mayor influencia africana y cuyas celebraciones generalmente no están relacionados ni con las carnestolendas ni con las fechas patrióticas (aunque en los últimos tiempos están siendo influenciados por los de carnestolendas, en cuanto a la fecha). Estos carnavales son conocidos como «carnavales cimarrones» y el más conocido de ellos es el de Cabral, que se celebra en Semana Santa.

 

Aunque los elementos más significativos de los carnavales dominicanos, especialmente de los «de carnestolendas» tienen un origen claramente español, hay importantes contribuciones africanas y de otros países.

 

En los últimos años, está ocurriendo una fuerte influencia del Carnaval de Venecia, no directamente, sino indirectamente a través de los carnavales de Río de Janeiro y Trinidad y Tobago. Esto se manifiesta en la pomposidad de los disfraces y máscaras, que llegan a tener precios tan exorbitantes que solamente pueden ser costeados por las clases pudientes y/o con patrocinio comercial.

 

Siguiendo la tradición de otros países americanos, el carnaval se celebraba en dos niveles: el de la «clase alta»: plantadores, funcionarios, militares, y que se celebraban en clubes exclusivos; y el de la «clase baja»: esclavos y personas libres de bajos ingresos. En años recientes, los carnavales de la «clase alta» han abandonado los centros exclusivos y se celebran en las calles, arrinconando (y hasta eliminando) los carnavales de la «clase baja», más populares.

 

Referencias

Dobal, Carlos. Los «Lechones» de Santiago. Boletín del Museo del Hombre Dominicano, 3. 1973.
González, Nancie. El carnaval en Santiago de los Caballeros. Revista Eme-Eme, Vol II, No. 9. Santiago. 1973.
Lizardo Barinas, Fradique. Tres aspectos de los «Diablos Cajuelos». Boletín del Museo del Hombre Dominicano, 3. 1973.
Tejada Ortíz, Dagoberto. Atlás folklórico de la República Dominicana. Santillana, S.A., Santo Domingo. 2003.
Tejada Ortíz, Dagoberto y otros. Calendario folkórico dominicano. Instituto Dominicano de Folklore. Santo Domingo. 2003.

 

Fuente: Historia Dominicana