Archivo de la etiqueta: Historiador

Un día como hoy: Fallece «El Poeta Nacional de la República Dominicana» Pedro Mir

Pedro Julio Mir Valentín (1913-2000) fue un poeta, ensayista, historiador, abogado y profesor dominicano quien fue declarado el Poeta Nacional de la República Dominicana por el Congreso Nacional en 1984.

 

Nació el 3 de junio de 1913 cerca de la ciudad de San Pedro de Macorís. Fue el primero de los tres hijos de padre cubano y madre puertorriqueña de nacionalidad española.

 

A principios de la década de 1930, Pedro Mir comenzó a escribir sus primeros poemas que mostraba a sus amigos y familiares. Uno de ellos decidió llevarlos al escritor Juan Bosch quien le aconsejó que escribiera sobre la realidad de su país. Uno de sus primeros poemas de corte social fue publicado en el periódico Listín Diario.

 

De 1939 a 1946, Pedro Mir escribió innumerables artículos que se publicaron en los diarios La Opinión, Listín Diario y La Nación.

 

En 1940 escribió el poema “La Cuna Cerrada”, dedicada al nacimiento de su primer hijo.

 

En 1941,se doctoró en Derecho en la Universidad Autónoma de Santo Domingo y abrió una oficina de abogados en Santo Domingo.

 

También fue profesor de Estética durante años en la Universidad Autónoma de Santo Domingo.

 

Reconocido como un poeta social durante la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, Mir recibió amenazas y presión del regimen del tirano, y en 1947 huyó a Cuba donde estuvo por casi veinte años. Realizó un ciclo de viajes por el mundo, participando en congresos y conferencias políticas y culturales.

 

Fue en Cuba donde escribió sus poemas más reconocidos: Hay un País en el Mundo” (1949) y Contracanto a walt Whitman (1952).

 

Aunque regresó a la República Dominicana en 1962 tras la caída del régimen de Trujillo, no fue hasta 1968 que Pedro Mir y su familia se establecieron definitivamente a Santo Domingo.

 

En poco tiempo, Mir desempeñó como profesor de la Escuela de Peritos y Contadores de la Escuela Normal de Varones y de la Universidad Autónoma de Santo Domingo.

 

En 1974, su ensayo “Las Raíces Dominicanas de la Doctrina Monroe” obtuvo el Premio Anual de Historia, mientras en 1975, su poema “El Huracán Neruda” le otorgó el Premio Anual de Poesía.

 

En 1978, Pedro Mir publicó en México la novela “Cuando Amaban las Tierras Comuneras”.

 

En 1982, fue otorgado el título de Profesor Meritísimo de la Universidad Autónoma de Santo Domingo y el Premio Caonabo de Oro.

 

En 1984, el Congreso Nacional de la República Dominicana lo declaró Poeta Nacional de la República Dominicana.

 

Pedro Mir falleció el 11 de julio de 2000 en Santo Domingo a los 87 años de edad después de una larga dolencia pulmonar.

 

 

Villa Consuelo: Biografía del nacionalista Manuel Arturo Peña Batlle

Calle comercial de mucha afluencia, zona importante de Villa Consuelo, donde se concentran comercios de Importadores de Ropa, Accesorios, Quincallerías y Bancos.

Ruta que conecta Villa Consuelo con Villa Juana y otros lugares

 

Villa Consuelo.- Manuel Arturo Peña Batlle, nació en Santo Domingo el 26 de febrero de 1902. Historiador, ensayista, educador y político. Hijo del abogado y terrateniente Buenaventura Peña Cifré y Juana Batlle, dama de origen Español.

Egresado de la Facultad de Derecho de la Universidad de Santo Domingo en 1923, institución donde dictó la cátedra de Derecho Público Internacional. Repudió con su pluma la primera intervención norteamericana al país y participó en la campaña nacionalista de 1923 para expulsar el ejército de los Estados Unidos del territorio nacional. Durante la primera década del gobierno de Rafael Leonidas Trujillo Molina rehusó trabajar con dicho régimen. Sin embargo, en 1943, con la aceptación del cargo de Secretario de Estado de Interior y Policía se convirtió en uno de los intelectuales dominicanos más fieles a la dictadura trujillista.

Además, fue Diputado por San Pedro de Macorís (1942), Embajador Extraordinario y Plenipotenciario en Haití (1947), Secretario de Relaciones Exteriores (1950), Secretario de Trabajo (1950). También presidió la Cámara de Diputados, las comisiones de Fomento y de Acción Cultural, el Instituto Trujillaniano y la Junta Pro Celebración del Centenario de la República.

Fue Miembro de la Academia Dominicana de la Historia, del Instituto de Cultura Hispánica de Madrid y del Instituto de Investigaciones Históricas de México. Fundó la Revista Dominicana de Derecho Internacional y colaboró con los periódicos Listín Diario, Renovación y El Caribe.

Interesado en reforzar su postura de lo que a su juicio era el verdadero nacionalismo, rechazó enérgicamente a los haitianos al extremo de consagrar parte de su vida a la búsqueda de una solución a los conflictos fronterizos surgidos entre Haití y la República Dominicana. Sostuvo una enardecida polémica con el historiador y cura español Fray Cipriano de Utrera en torno a la figura histórica del cacique Enriquillo.

Poseyó una amplia formación humanística y sus escritos están avalados por el rigor científico que siempre caracterizó sus investigaciones. Es considerado como uno de los historiadores dominicanos más importantes de la primera mitad del siglo XX. Murió en Santo Domingo el 15 de abril de 1952.

En la dictadura trujillista

Su incorporación definitiva al régimen trujillista se produjo en 1942, cuando pronunció un discurso acerca de los aspectos internacionales de la independencia financiera, en el que elogió el nacionalismo del tirano. Un año después fue elegido presidente de la Cámara de Diputados. Entre otros cargos que ostentó figuraron los de secretario de Estado de Interior y Policía, Trabajo y Relaciones Exteriores, así como embajador en Puerto Príncipe y adscrito a la Presidencia.

Fue también presidente de la comisión de Fomento del Instituto Duartiano y de la Junta Pro Celebración del Centenario de la República, y miembro de la Academia Dominicana de la Historia, del Instituto de Cultura Hispánica de Madrid y del Instituto de Investigaciones Históricas de México. Descubierto un complot contra el régimen, Peña Batlle fue llamado al despacho del secretario de Estado de Guerra y Marina, donde el general Caamaño y otros altos mandos militares lo sometieron a un interrogatorio humillante, pero no respondió a ninguna pregunta y abandonó su cargo en Fomento. Trujillo lo convenció de que lo acompañase en su viaje a los Estados Unidos, donde permaneció un buen tiempo.

El tirano se hizo nombrar embajador at large de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y Peña Batlle le advirtió que esa posición no obligaba al protocolo norteamericano a rendirle honores como diplomático, advertencia que no le perdonó. En una cena ofrecida en Washington, Peña Batlle se presentó a ella como parte del séquito, pero Trujillo le dijo que no había sido invitado. Enfermo, recibió en Nueva York un diagnóstico malo y regresó a Santo Domingo, enclaustrándose en su casa.

estacion
Estación del Metro

Tras su muerte, el régimen le rindió honores publicó con un discurso y bautizó una calle de Villa Consuelo con su nombre. Una buena parte de la obra de Peña Batlle estuvo dedicada a afianzar su posición sobre lo que creía ser el verdadero nacionalismo dominicano. Con tal motivo, criticó acerbamente a los haitianos, consagrando casi toda su vida activa a buscar una solución al añejo conflicto fronterizo entre los dos países. Dotado de una amplia formación humanística, sus obras se distinguen por su vigor científico, aun cuando algunas de ellas están teñidas de un fuerte racismo antihaitiano.

La Oficina para el Reordenamiento del Transporte, como institución que tiene en la sociedad dominicana un rol protagónico y como una forma de exaltar a nuestros héroes los cuales sirvieron a la patria. Rindió homenaje póstumo con otorgar el nombre de una estación de la parada del Metro de Santo Domingo a nuestro Manuel Arturo Peña Batlle.

Recopilado por Lic. Carlos Coste

1 de julio: Día del Historiador