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Un día como hoy nace: María Trinidad Sánchez

Una gran heroína de la República Dominicana. Activista por la independencia nacional.

 

María Trinidad Sánchez (1794-1845) es una heroína nacional de la República Dominicana, y es considerada de esta manera por su participación en el proceso de independencia nacional, la cual fue motivo de su propia muerte.

 

Esta valiente mujer nació el 16 de junio de 1794 y al surgir el movimiento La Trinitaria con las ideas libertadoras de Juan Pablo Duarte, ella decidió unirse a la causa a pesar de ser mujer y de tratarse de un tema en ese entonces considerado ¨para hombres¨.

 

Uno de sus méritos en la historia es haber confeccionado con la ayuda de Concepción Bona, Isabel Sosa y María de Jesús Pina, la primera bandera dominicana. El día de la independencia nacional, Trinidad Sánchez transporto pólvora en su falda mientras se daba el grito de independencia y los trinitarios se disponían a hacer sentir la determinación de convertir la nación en una independiente del gobierno haitiano.

 

A María Trinidad Sánchez solo le hizo falta empuñar un arma en sus manos, pero su colaboración de igual manera fue activa y llego a elaborar esa noche histórica cartuchos que fueron utilizados por los trinitarios.

 

Mas adelante cuando las intenciones del General Pedro Santana de anexar la nación a España fueron conocidas, contra esto también peleo a su manera, ayudando a quienes conspiraban en contra de este plan.

 

Fue justamente un año después de la independencia nacional cuando María Trinidad Sánchez fue ejecutada después de haberse negado a traicionar a sus colaboradores a cambio de su vida, considerándose este el primer crimen político de la República Dominicana.

 

En su honor se han nombrado escuelas, instituciones y una de las 31 provincias de la República Dominicana lleva su nombre.

 

 

Fuente: Conéctate

 

Batalla 19 de marzo: Primera Batalla después de la Independencia

Hoy se conmemoran 176 aniversario Batalla del 19 de Marzo

 

Esta batalla fue la primera gran prueba de fuego para las novicias armas dominicanas, luego de que un grupo de dominicanos valientes liberaron nuestro pueblo del yugo haitiano.

 

Las tropas del Ejército dominicano comandadas por el general Pedro Santana derrotaron al Ejército de Haití, al mando del presidente haitiano Charles Herard.

 

Con un recién formado ejército de aproximadamente unos 2,500 soldados de diversos lugares de las regiones este y sur del país, y las tropas haitianas, por unos 30 mil hombres, oriundos de la capital haitiana y de Mirabelais, con el objetivo de reprimir el movimiento independentista dominicano, comenzó lo que hoy conocemos como la Batalla del 19 de marzo acontecida en la ciudad de Azua.

 

El Manual del Ejército Nacional indica que en las primeras horas del 19 de marzo de 1844, alrededor de la 7:30 de la mañana, tropas dominicanas se encontraban dispuestas al combate en el frente Oeste de Azua, formando una línea de defensa que se extendía a través del Camino del Barro en el Noroeste, hasta el camino de la Conquista en el sur, distribuidas en contingentes de fusileros y un contingente armado de machete.

 

El general Pedro Santana tenía su cuartel general en la retaguardia de la posición del centro. Su oficial asistente fue Buenaventura Báez.

 

Una vez Charles Hérard se dio cuenta del Movimiento Independentista de 1844 preparó su ejercitó con fin de combatir a los dominicanos, saliendo de Puerto Príncipe con 30,000 hombres divididos entre 10,000.

 

Uno al mando del General Pierret quien tomó las ciudades de Puerto Plata y Santiago, y la otra comandada por Charles Hérard, que se dirigía a hacia Azua, y finalmente la de Neyba, al mando del General Souffront.

 

Mientras en la parte dominicana se encontraba el General Pedro Santana que estuvo acompañado por Antonio Duvergé, quien estaba encargado de velar por los diferentes lados durante la batalla.

 

Monumento 19 de marzo
Monumento en la ciudad de Azua de Compostela en honor a los combatientes.

 

Al amanecer del día, el general Pedro Santana tenía preparadas sus tropas formando una línea de defensa que iba desde el camino del Barro en el noroeste, hasta el camino de Los Conucos, en el suroeste. En el flanco derecho, Santana emplazó los fusileros azuanos, comandados por Valentín Alcántara y Vicente Noble y un contingente de macheteros entrenados por el coronel Antonio Duvergé.

 

En la retaguardia de este flanco estaba Nicolás Mañón, con 200 hombres en el Fuerte de Resolí. En este fuerte viene dada por la carga a machete ordenada por Nicolás Mañón que sirvió para fulminar el ataque de las tropas haitianas que avanzaban por el Camino de El Barro. En ese combate, el ejército dominicano resultó vencedor y su comandante, Mañón, herido de muerte. Su cuerpo, a petición suya, fue enterrado en lo alto de la colina.

 

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Hoy conmemoramos el 206 aniversario del Natalicio de Juan Pablo Duarte

Con varios actos país conmemora este sábado el 206 aniversario natalicio de Duarte

 

El Instituto Duartiano anunció para este sábado 26 de enero un programa de actividades conmemorativas del 206 aniversario del natalicio de Juan Pablo Duarte, con las cuales será iniciada la celebración del Mes de la Patria.

 

El doctor Wilson Gómez Ramírez, vicepresidente de la entidad, informó que como es tradición, el próximo 26 de enero los actos empezarán a las 8 de la mañana con el enhestamiento de la bandera y la entonación del himno nacional, en la casa de la familia Duarte, en la calle Isabel La Católica número 308, en la Ciudad Colonial.

 

Dijo que quince minutos más tarde será depositada una ofrenda floral en el parque Duarte, por una comisión del Instituto Duartiano, de Efemérides Patrias, del Tribunal Constitucional, de la Cancillería, de los Scott Dominicanos, de los combatientes constitucionalistas, instituciones militares y por otras entidades públicas y privadas.

 

A las 9 de la mañana de ese mismo día, será oficiada una misa solemne en la catedral Primada de América, por monseñor Jesús Castro, y posteriormente será enhestada la bandera duartiana en la casa del patricio, a los acordes del himno a Duarte.

 

La agenda de actividades conmemorativas del 26 de enero continuará con un desfile del Instituto Duartiano e instituciones civiles y militares, que recorrerá las calles Isabel La Católica, Las Mercedes, Arzobispo Meriño, El Conde hasta llegar al Altar de la Patria, en el Parque Independencia.

 

El programa del 206 aniversario del natalicio del fundador de la nacionalidad concluirá con una ofrenda floral en la estatua de Duarte, en el Altar de la Patria, y un discurso de orden del Instituto Duartiano, a las 11:30 de la mañana del sábado 26 próximo.

 

A las 4 de la tarde de este día será abierto el Centro Duartiano de Guayacanes, en San Francisco de Macorís, y habrá una ofrenda floral en el parque central de este municipio.

 

Paralelamente, en esa fecha todos los centros duartianos del interior del país y filiales del exterior desarrollarán desfiles, ofrendas y charlas, conjuntamente con entidades oficiales y culturales.

 

El Instituto Duartiano tiene la misión de llevar al pueblo dominicano la historia de Juan Pablo Duarte y tratar de que, por medio del conocimiento de sus ideales, laboriosidad, honestidad acrisolada, patriotismo, espíritu de servicio y vida ejemplar, exista un mejor ciudadano y una patria justa y feliz, como la soñó el padre de la Patria.

 

Quién fue el héroe Gregorio Luperón

República Dominicana.- Nace (Puerto Plata, 1839 – 1897) Patriota dominicano, héroe de la Guerra de Restauración y principal dirigente de los liberales durante la Segunda República.

 

Gregorio Luperón

Lograda en 1844 la independencia de Haití, la Primera República Dominicana (1844-1861) hubo de sufrir tanto los reiterados ataques de los haitianos, que amenazaban la soberanía nacional, como las maneras dictatoriales de los presidentes que durante aquellos años se alternaron en el poder: Pedro Santana y Buenaventura Báez. Al final de su último mandato (1858-1861), Pedro Santana decidió anexionar el país a España; su idea era acabar con la permanente amenaza de Haití, pero también perpetuarse en el poder, pues aceptó a cambio el cargo de capitán general de la nueva provincia española de Santo Domingo.

 

Tal decisión desataría la Guerra de Restauración (1863-1865), que enfrentó a los partidarios de la anexión a España con los independentistas o restauradores (pues su objetivo era restaurar la Primera República). Gregorio Luperón destacó como el más capaz de los generales del bando independentista, a cuya victoria contribuyó decisivamente. Pero tampoco la Restauración traería la estabilidad; los continuos enfrentamientos entre los rojos o conservadores (liderados por Buenaventura Báez) y los azules o liberales (como el propio Luperón, que aspiraba a modernizar y democratizar las instituciones republicanas) siguieron desgarrando y empobreciendo el país en las décadas siguientes.

 

Biografía

De orígenes humildes, Gregorio Luperón tuvo que trabajar desde niño para colaborar en la economía familiar. A la edad de catorce años encontró empleo a las órdenes de Pedro Eduardo Dubocq, un comerciante establecido en Puerto Plata a quien algunas fuentes biográficas atribuyen la paternidad del muchacho. Conocía bien la lengua inglesa (su madre era una inmigrante de color de las islas británicas), tenía dotes para la oratoria y en la biblioteca de su patrón pudo iniciar una sólida formación autodidacta.

 

Comprometido con la causa independentista, una pelea contra partidarios de la anexión española le llevó en 1862 a la cárcel, de donde escapó para buscar refugio primero en Haití y después en los Estados Unidos. En 1863 regresó de forma clandestina a la República Dominicana para participar en varios movimientos de insurrección; las tropas rebeldes le concedieron el grado de general.

 

El autoproclamado Primer Gobierno Restaurador de Pepillo Salcedo, con sede en Santiago, valoró pronto su patriotismo y su capacidad combativa y le encargó la Jefatura Superior de Operaciones en la provincia de Santo Domingo, con la misión de enfrentarse al ejército anexionista comandado por Pedro Santana. Cumplió con su cometido y consiguió desarrollar una guerra de guerrillas que desgastó severamente las fuerzas militares españolas. Finalmente, España entregó el país a los independentistas el 11 de julio de 1865. Luperón aceptó la vicepresidencia de la Junta Gubernativa de Santiago y, restaurada la República, regresó a Puerto Plata, donde sus paisanos le recibieron como a un auténtico héroe nacional.

 

La Segunda República

Después del triunfo de la Restauración, dos tendencias se diputaron el poder. La primera agrupaba a los comerciantes e importadores, criollos y extranjeros, en connivencia con la vieja guardia de hateros encabezada por Buenaventura Báez, todos ellos procolonialistas. La segunda reunía a los soldados de la Restauración, respaldados por el campesinado joven, los intelectuales y los comerciantes provenientes del Cibao, quienes seguían una línea nacionalista y liberal, orientada por Gregorio Luperón y Ulises Francisco Espaillat, entre otros.

 

Los primeros conformaron el partido conservador o rojo, y los segundos el liberal o azul, denominados así por el color de la cinta que amarraban a los sombreros para distinguirse en los combates. Pero no debe olvidarse el papel que jugaron numerosos caudillos locales, en su mayoría analfabetos, que con el título de generales se dedicaron a pelear entre sí o contra el gobierno de turno movidos sólo por intereses personales y el afán de enriquecimiento. Fue tal el estado de anarquía y de fragmentación política, que desde 1865 hasta 1899 hubo en el país más de setenta revueltas, alzamientos y asonadas militares que dieron por resultado veinticinco gobiernos de mayor o menor duración.

 

Desde su ciudad natal, Gregorio Luperón impulsó una severa oposición al régimen de Buenaventura Báez, que en diciembre de 1865 se había hecho de nuevo con el poder, y encabezó el triunvirato (Luperón, Pimentel y García) que en 1866 consiguió derrocar al gobierno y ejercer el poder ejecutivo entre los meses de mayo y agosto de aquel año. Disuelto el nuevo órgano gubernamental en favor de la constitucionalidad, asumió la presidencia el general José María Cabral (1866-1868).

 

Pero Báez derrocó nuevamente al gobierno de Cabral en 1868, y Luperón se vio obligado a abandonar la República. Durante el llamado gobierno de los Seis Años (1868-1873), Báez negoció la anexión del país a los Estados Unidos; Gregorio Luperón desplegó desde el exterior una intensa campaña de oposición al gobierno e incluso preparó una expedición revolucionaria que no consiguió resolver con éxito. No cejó en su empeño de impedir la anexión a los Estados Unidos y elevó repetidas protestas ante el Senado estadounidense que finalmente evitaron la incorporación de la isla a la superpotencia del norte.

 

Los baecistas siguieron gobernando tres años más sin su caudillo, a quien depusieron para evitar que el partido azul los desplazara del poder por medio de una revolución. Ésta se produjo en 1876 y, por sugerencia de Luperón, se acordó presentar como candidato a la presidencia a Ulises Espaillat, eminente ciudadano y político de ideas democráticas que ganó en las elecciones de marzo de dicho año. Luperón aceptó el cargo de ministro de Guerra y Marina en el nuevo gabinete. Pero apenas siete meses después, la presión de los baecistas forzó la renuncia de Espaillat y devolvió el poder a Buenaventura Báez, el eterno enemigo político de Luperón, quien, una vez más, tuvo que exiliarse.

 

Durante el siguiente trienio la República Dominicana vivió un periodo de inestabilidad política y rápidas alternancias en el gobierno. Finalmente, en octubre de 1879, los liberales tomaron el poder en firme. Luperón accedió a la presidencia de un gobierno provisional que, con sede en Puerto Plata, estableció una política encaminada a reconducir el país dentro de los patrones del liberalismo de la época: instauró un régimen progresista, trató de reinstitucionalizar la República y preparó el proceso electoral que, a finales de 1880, otorgó el poder a Fernando Arturo Meriño (1880-1882), al que sucedieron algunos gobiernos liberales de duración bianual.

 

Gregorio Luperón se retiró a Europa en calidad de enviado extraordinario y ministro plenipotenciario. Cuando regresó al país, el ejecutivo de Francisco Gregorio Billini (1884-1885) le nombró delegado del gobierno en el Cibao. Desde su nuevo puesto se enfrentó al movimiento revolucionario de 1886 en Puerto Plata y contribuyó a la llegada al poder, un año después, del presidente Ulises Heureaux(1887-1899), antiguo lugarteniente de Luperón en la Guerra de Restauración y destacada figura de los liberales. Heureaux trajo finalmente la estabilidad a la República al precio de un radical giro ideológico: instauró una corrupta dictadura personalista, fortaleció el ejército, reprimió duramente a la oposición y arruinó las arcas públicas, dejando la nación en manos del capital extranjero.

 

Decepcionado por las actitudes dictatoriales del nuevo líder, Gregorio Luperón buscó sin éxito el apoyo del gobierno haitiano para combatirlo. Se encontraba en la isla de Saint Thomas cuando, en 1897, enfermó de cáncer. Enterado, Heureaux acudió personalmente en su ayuda. Después de escuchar serias recriminaciones de su antiguo jefe y de aceptarlas calladamente, se reconciliaron. Luperón aceptó regresar a la patria, para lo que abordaron el buque de guerra que había transportado a Heureaux hasta la vecina isla, y retornaron a Puerto Plata. Allí falleció el 20 de mayo de 1897.

 

Hoy se conmemoran 155 años de la Restauración de la Independencia Nacional

Dominicanos celebramos el 174 aniversario de nuestra independencia

Este 27 de Febrero, la República Dominicana conmemora el 174 aniversario de su Independencia Nacional, proclamada en 1844.

 

El proceso independentista, que dio con la proclamación de una patria libre y soberana, zafó a este lado de la isla de la dominación haitiana.

 

El 27 de Febrero de 1844 finalizaron 22 años de sometimiento absoluto a cargo del régimen de Haití, que había ocupado esta parte oriental de la Isla Española.

 

La gesta independentista involucró a numerosos hombres y mujeres, teniendo como protagonistas a Juan Pablo Duarte, Francisco del Rosario Sánchez y Matías Ramón Mella.

 

Esta celebración en particular de la Independencia Nacional, encuentra al país metido en un debate por la masiva presencia de haitianos indocumentados en territorio dominicano.

 

Distintos sectores llaman a esto una “invasión pacífica” y cuestionan las escasas acciones de las autoridades para contrarrestar el problema migratorio.

 

El cañonazo lanzado el 27 de Febrero marcó la independencia, pero luego debieron de producirse otras acciones bélicas para poder consolidar la soberanía de este lado.

 

Entre esas gestes pueden citarse, las batallas 19 de Marzo, y 30 de Marzo, El Memiso y en Puerto Tortuguero.

 

Es en 1867 cuando Haití reconoce oficialmente la independencia dominicana, no sin antes intentar sin éxito retomar el control del que había sido despojado 12 años antes.

 

La historia registra que la habilidad haitiana después de la independencia le permitió ocupar algunos territorios claves en el área de la frontera, como el altiplano central, espacios que República Dominicana terminó cediendo de conformidad al tratado fronterizo de 1936.

 

Dato a a resaltar: El líder haitiano Jean Pierre Boyer había invadido y tomado el control de Santo Domingo, unificando la isla entera bajo su gobierno.

 

En los días que siguieron a la proclamación de independencia, todos los funcionarios haitianos salieron de Santo Domingo.

 

Batallas a las que enfrentaron los dominicanos para mantener su independencia:

Fuente del Rodeo (13 de marzo de 1844)

Cabeza de Las Marías (18 de marzo de 1844)

19 de marzo (19 de marzo de 1844)

30 de marzo (30 de marzo de 1844)

El Memiso (13 de abril de 1844)

Tortuguero (15 de abril de 1844)

Cachimán (17 de junio de 1845)

La Estrelleta (17 de septiembre de 1845)

Beller (27 de octubre de 1845)

El Número (17 de abril de 1849)

Las Carreras (21 de abril 1849)

Santomé (22 de diciembre de 1855)

Cambronal (22 de diciembre de 1855)

Sabana Larga (24 de enero de 1856)

 

Héroes de la Independencia Nacional:

Juan Pablo Duarte

Francisco del Rosario Sánchez

Matías Ramón Mella

Juan Isidro Pérez

Pedro Alejandro Pina

Jacinto de la Concha

Félix María Ruiz

José María Serra de Castro

Benito González

Felipe Alfau

Juan Nepomuceno Ravelo

Juan Alejandro Acosta

Antonio Duvergé

Eduardo Abreu

Remigio del Castillo

Tomás de la Concha

Cayetano Rodríguez

Ángel Perdomo

Marcos Rojas

Tomás Sánchez

Manuel Dolores Galván

Félix Mercenario

Manuel María Valverde

Manuel Jimenes

Mariano Echavarría

Victoriano Díaz, emisario.

Juan Rodríguez

Martín Girón

Wenceslao de la Concha

Pedro de Castro y Castro

José Llaverías

María Trinidad Sánchez

Concepción Bona

Nicolás de Bari

Félix María del Monte

Juan Bautista Cambiaso

Juan Bautista Maggiolo

José María Cabral

José María Imbert

Pedro Eugenio Pelletier

Fernando Valerio

Gaspar Polanco

Francisco Saviñón y Piñeyro

Ignacio Bona Pérez

Juan Pina

Josefa Pérez de Perdomo

Rosa Duarte

Manuela Diez

Juana Saltitopa

Filomena Gómez de Cova

Baltasara de los Reyes

Petronila Abreu y Delgado

María Rosa Montás

Josefa Antonia Pérez de la Paz

Ana Valverde

María de Jesús Pina y Benítez

Embajada dominicana en España celebra Fiestas Patrias con música, folclore e historia

España. – Durante el mes de febrero, la Embajada de la República Dominicana ante el Reino de España celebra el 174 aniversario de la Independencia de la República Dominicana ofreciendo al público español, dominico-español, iberoamericano y amigos, pinceladas de su folclore, música e historia.

 

Entre las celebraciones se destacan dos actividades para rendir tributo al género musical dominicano más popular y hoy conocido en Europa y el mundo: la bachata.

 

 El lunes 26, a las 19:00 h, en Casa de América, se realizará la conferencia ilustrada “La Bachata: canción romántica popular dominicana”, a cargo del compositor y cantante Víctor Víctor y de Juan Tomás García, director del Museo de la Música Dominicana.

 

El martes 27 de febrero, día nacional de la República Dominicana, la embajada rendirá homenaje a los héroes de la Independencia con una solemne ceremonia de ofrenda floral en el Paseo de Camoens del Parque del Oeste, frente al busto de Juan Pablo Duarte, Padre de la Patria dominicana.

 

Para cerrar la programación, esa misma tarde, frente a una audiencia académica, el Dr. Roberto Cassá, reconocido historiador, miembro de la Academia de Ciencias de la República Dominicana y director general del Archivo General de la Nación, dictará la conferencia “Antes y después del 27 de febrero” la cual será moderada por la Dra. Ascensión Martínez Riaza, catedrática de Historia de América de la Universidad Complutense de Madrid.

 

Colocan símbolos patrios y bustos alrededor de la Plaza La Bandera en reemplazo de la Réplica de la torre Eiffel

Réplica de la torre Eiffel será sustituida por un busto a Juan Pablo Duarte

 

La réplica de la torre Eiffel, ubicada al frente de la Plaza de la Bandera, empezó desde ayer a ser desinstalada por las autoridades para su posterior traslado al parque Los Coquitos, en Las Caobas, luego de que el ministro de Defensa, Rubén Paulino Sem, revelara que esta será sustituida por un busto del patricio Juan Pablo Duarte.

 

Desde horas de la mañana, trabajadores quitaron las bombillas y cercaron el terreno para los preparativos del traslado de esa estructura, la cual fue colocada en 2016 por el alcalde del Ayuntamiento de Santo Domingo Oeste, Francisco Peña.

 

Indica el periódico Listín Diario que el ministro de Defensa había ponderado la importancia de que esta nueva generación conozca de los símbolos patrios. Indicó que por tal motivo, las autoridades están inmersas en la instalación de plazas patrióticas.

 

De su lado, el alcalde de Santo Domingo Oeste dijo que cedió el espacio donde está la réplica de la Torre Eiffel, a petición del ministro Paulino Sem, para la instalación de un busto de Duarte.

 

Dentro de poco la controversial réplica de la Torre Eiffel no estará frente a la Plaza de La Bandera, en la avenida 27 de Febrero, lugar donde dio tanto de que hablar.

 

En su lugar, será colocada la imagen del prócer Juan Pablo Duarte, que completará el conjunto de obras diseñadas para conmemorar la Independencia Nacional.

 

En la avenida Luperón ya fueron colocados los bustos de Francisco del Rosario Sánchez y Matías Ramón Mella. Las tres obras tienen algo en común: “miran” al monumento a la bandera tricolor. En igual dirección fue colocada una imponente tarja del Escudo Nacional en la avenida 27 de Febrero.

 

Obreros terminan el espacio donde estará colocado el busto de Matías Ramón Mella, frente a la Plaza de la Bandera. También habrá bustos de Francisco del Rosario Sánchez y de Juan Pablo Duarte, que sustituirán la réplica de la Torre Eiffel.
Como parte de un acuerdo entre el Ministerio de Defensa y el Ayuntamiento de Santo Domingo Oeste, la Torre Eiffel será llevada al parque Los Coquitos, en Las Caobas.

 

El ministro de Defensa, Rubén Darío Paulino Sem, sostuvo que las autoridades trabajan en la instalación de plazas patrióticas a fin de que esta nueva generación conozca sobre los símbolos patrios. Obreros del Ayuntamiento del Distrito Nacional trabajaban ayer en la reparación de la acera del área verde ubicada en la avenida Luperón, donde se encuentra uno de los bustos aún no develados. Mientras en el extremo de la Prolongación avenida 27 de Febrero, un personal se ocupaba de desinstalar la electricidad y las luces que iluminaron la torre Eiffel durante las fiestas navideñas de los últimos dos años.

 

Pese a las críticas de figuras públicas y ciudadanos que manifestaron su rechazo contra la colocación de la torre de 60 pies de altura, argumentando que su ubicación quita protagonismo a la Plaza de La Bandera, esta réplica símbolo de Francia se convirtió en toda una atracción en el municipio.

 

En el primer año de su instalación, la torre fue visitada y fotografiada por personas de diferentes puntos del país indicó ElCaribe

 

Incluso una pareja de novios la utilizó como escenario de la sesión de fotos de su unión matrimonial. La réplica de la Torre Eiffel costó medio millón de pesos al cabildo de Santo Domingo Oeste y fue exhibida por primera vez en la entrada de la discoteca “Euro”, del hotel Hispaniola de esta capital.

 

El pasado año, en el marco de la celebración del Mes de la Patria, fueron colocados en el Parque Independencia los bustos de 34 hombres y mujeres que tuvieron una participación importante en la gesta de la Independencia Nacional. Este homenaje estuvo a cargo de la Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado (OISOE) junto a la Presidencia de la República.

 

Hoy celebramos 173 aniversario de la Independencia Dominicana

A los 173 años de la gesta de independencia y creación del emblema patrio “Dios, Patria y Libertad, República Dominicana”, un 27 de febrero de 1844 dejó una huella profunda en la identidad de los dominicanos. Esos hombres y mujeres que dieron sus vidas nos dejaron un legado más allá de lo que podemos entender. Murieron porque sus conciencias les obligaron a actuar con valores incólumes para crear una nación soberana e independiente de cualquier intervención extranjera. Una nación que construyó los cimientos de una sociedad derramando su sangre para alcanzar esos nobles ideales.

Esta fue una gesta conocida y recordada, pero es ahora donde nosotros somos llamados a ser los nuevos defensores de la patria y de nuestra identidad como país del mundo. Somos cada uno de nosotros los nuevos Duarte, Sánchez y Mella.

Pero, ¿somos héroes realmente como aquellos que dieron sus vidas a cambio de la más digna gratitud del ser humano: la independencia y preservación de valores patrios?. No necesitamos mascaras o antifaz para ser héroes, sino ideal y disposición para ejecutar las acciones propias y correctas!

¿A la República Dominicana le sobra las buenas obras legadas por nuestros ancestros y podemos sonreír tranquilos ante las situaciones que hoy vivimos?

¡Nuestro país tiene cada día nuevos invasores! Estamos siendo lesionados no solo por las ocupaciones pacíficas de migraciones ilegales que transforman nuestro hogar en una cosmopolita diversa a la sonada por nuestros antepasados, sino invadidos por las informaciones malsanas que vemos a diario en los medios de comunicación. Mostramos cómo se preparan los delincuentes, se alimentan las prisiones y cómo se hace la marihuana o cocaína a través de noticieros nacionales e internacionales. Mostramos cómo se desarrolla el crimen organizado y la importancia de poder involucrarse a él, ya que de aquí nacen los nuevos héroes de la pantalla que nuestros jóvenes desean imitar. En síntesis, el mal uso de la tecnología involucra a miles de niños y jóvenes que al alcance de ella hacen lo que les guste, motivados indirectamente por el mal cuidado de sus padres, esos que viven inmersos en el agobio diario y en la justa por ganar la batalla del dinero a través de los medios cómodos.

Se muestran ideas xenofóbicas y rellenas de asqueante pornografía que denota un “alto grado” de masculinidad o femineidad dependiendo del caso.

La información recibida por nuestros adolescentes es negativa, llena de basura, crímenes y corrupción por parte del Estado, especialmente cuando sus gobernantes hacen promesas que se precipitan al vacío y dejan un hueco en el ideal de confianza de la nación.

Vivimos un mundo cruel y ávido de caer en manos de drogas, apatía por los seres humanos especialmente niños y ancianos y el desmedido goce por acumular riquezas. Y pregunto: ¿Cómo defendemos la nación, qué hacemos por ella, y cómo hacemos para construir la base de nuestra sociedad como pilar sólido y reluciente de nuestro futuro: La Familia?

Debemos construir una nación sin esperar que el gobierno lo haga porque somos responsables de nuestro destino y solo nosotros lo haremos bien para preservar los símbolos que han sido el legado de nuestros patricios.

¡Basta de esperar! No necesitamos héroes escondidos porque en el corazón de cada uno de nosotros habita ese héroe que ha de renacer y triunfar por nuestro país. Si estás dispuesto y tu corazón late con la inquietud de redimir y producir cambios favorables que ayuden a resolver los inminentes problemas que nos agobian, es hora entonces de que te vistas de héroe y aportes un granito de arena que sirva de base para el futuro de nuestra República Dominicana y en consecuencia, “el futuro de nuestros hijos”.

¡Hazlo ya! Tu familia, tu pueblo y tu nación lo necesita! La República Dominicana merece un mundo mejor! ¡Tú puedes hacerlo!