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Hoy se conmemoran 19º aniversario «Atentados del 11 de septiembre»

Criminalidad en alza, apartamentos y tiendas vacías, personas sin hogar omnipresentes en las calles: Nueva York llega al 19º aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001 este viernes sumida en una profunda crisis, escenario de una batalla política al aproximarse la elección presidencial en Estados Unidos.

 

A pesar de la pandemia, la mayor metrópolis estadounidense ha mantenido su homenaje anual a los cerca de 3.000 muertos en los atentados más sangrientos de la historia, con varios minutos de silencio a la hora en que los aviones secuestrados por yihadistas se estrellaron contra las Torres Gemelas y las derribaron.

 

Esta vez los familiares de las víctimas grabaron sus declaraciones, en vez de pronunciarlas en vivo, aunque podrán encontrarse -con máscaras y respetando el distanciamiento social- en el memorial de “Ground Zero”, el sitio donde antes se erigían las Torres, y cuyo museo abrirá el viernes por primera vez desde marzo.

 

Diecinueve años después, el 11 de septiembre sigue siendo sinónimo del heroísmo de los neoyorquinos frente a la adversidad. Las autoridades aseguran que fue debido a esta resiliencia que la ciudad logró hace más de un mes controlar el coronavirus que mató en ella a 23.000 personas y reducir la tasa de infección a menos de 1%.

 
Pero todos subrayan -el gobernador Andrew Cuomo incluido- que esta legendaria resiliencia se ve sometida ahora a una prueba de fuego debido a los “efectos secundarios” de la pandemia, económicos y sociales.

 

– Comercios y oficinas vacías –
Gale Brewer, presidenta del distrito de Manhattan, reconoce que la isla que simboliza el atractivo de Nueva York enfrenta ahora una multitud de problemas.

 

Algunos de ellos derivan directamente del coronavirus: la casi totalidad de los bancos, empresas de seguros y otras compañías “de cuello blanco” mantienen aún el teletrabajo para sus empleados, y esto ha vaciando los barrios financieros y comerciales, y llevado al cierre de miles de restaurantes que alimentaban a estas personas al mediodía.

 
“Me gustaría regresar” a trabajar en Nueva York “pero lo seguiré haciendo desde casa (…) Mi empresa ha extendido el teletrabajo hasta julio de 2021”, dijo Boris Tulchinskiy, ingeniero en sistemas de 26 años.

 

Los más de 60 millones de turistas que visitan anualmente Nueva York desaparecieron, pero los neoyorquinos también han huido: al menos 35.000 personas abandonaron Manhattan, en base a los pedidos de votación por correo registrados para las elecciones, señaló Brewer.

 

La cifra de comercios vacíos en Manhattan se ha casi duplicado entre 2017 y 2020 (+78%), indicó.

 

Cada vez hay más personas sin techo en las calles debido al cierre de lugares que antes servían de refugio para evitar los contagios, como las bibliotecas públicas o el metro durante la madrugada. La ciudad ha realojado en hoteles que estaban desiertos a unos 13.000 de ellos, dijo Brewer.

 

El alza de los tiroteos y de los homicidios (de 47% y 166% respectivamente) en agosto en relación al mismo mes de 2019 tras las grandes protestas de mayo y junio contra la brutalidad policial es otra señal de la crisis de Nueva York.

 

Aunque estamos lejos de la criminalidad endémica que la ciudad conoció en los ’70 y ’80, Nueva York, que se jactaba de ser una de las ciudades más seguras del mundo, ha regresado a los niveles de criminalidad de 2012, según The New York Times.

 

– Trump quiere “matar a Nueva York” –
“No puedo decirles cuántas llamadas recibo de los neoyorquinos (…) que están inquietos por la degradación de la ciudad”, dijo el martes Cuomo.

 

No obstante, las autoridades locales dicen estar convencidas de que la ciudad superará este terrible momento, ¿pero en cuánto tiempo?

 

Aunque Nueva York da señales de despegue con la reapertura de los museos este mes y la posibilidad de comer dentro de los restaurantes a partir de fines de septiembre, la recuperación podría llevar tres años, estimó Brewer.

 

La crisis se ha tornado un tema espinoso con el gobierno de Donald Trump.

 

El presidente estadounidense insiste en que el alza de la criminalidad en su ciudad natal se debe a la incompetencia y al laxismo de los demócratas que la gobiernan. El martes, acusó al alcalde y al gobernador de Nueva York de querer “destruir” la ciudad.

 

Las autoridades de la Gran Manzana denuncian por su lado la negativa del exmagnate inmobiliario y de los republicanos en el Congreso de conceder ayudas por miles de millones de dólares a Nueva York (y a otras ciudades demócratas), para que ésta pueda compensar sus enormes pérdidas fiscales.

 

“Trump intenta matar a Nueva York, es personal, es psicológico”, afirmó Cuomo el martes.

 

 

 
 
 

EE.UU. hoy se cumplen 16 años atentados del 11 de septiembre

16 años después: el miedo de ser “el blanco número uno de atentados”

 

Times Square.- Una multitud de diversas nacionalidades se pasea por esta plaza, una de las más famosas del mundo, rodeada de rascacielos con gigantescos carteles de neón.

 
Cuatro automóviles policiales están estacionados en el medio, y los islotes reservados a los peatones están rodeados de postes para bloquear a cualquier vehículo que quiera estrellarse contra la multitud.

 

“No me gusta venir a este tipo de lugares”, explica Sue García, una fisioterapeuta de Brooklyn. “O a cualquier lugar donde haya habido incidentes repetidos. El miedo reaparece”.

 

El miedo de un atentado. El miedo de un nuevo 11 de septiembre como el del 2001, el más mortífero jamás cometido en Estados Unidos con casi 3.000 personas desaparecidas tras el derribo de las Torres Gemelas.

 

García, hoy de 33 años, estaba en el liceo, en Brooklyn, cuando los aviones se estrellaron contra las torres. Los vio incendiarse y luego colapsar, y al suspenderse todo el transporte en la ciudad, caminó hasta su casa ese día, como cientos de miles de neoyorquinos.

 

“Estaba ahí, ví lo que sucedió y lo reveo una y otra vez”, dice.

No puede dejar de pensar en ello cada vez que escucha una mención al tema en la televisión, “y cada vez que escucho un avión zumbar por encima de mi cabeza”, dice. O esperando a su hermana en Times Square, “el cruce del mundo”, que parece el blanco ideal por encarnar la efervescencia de Nueva York.

 

-Rozando la catástrofe –
En dos oportunidades estos últimos años Times Square se aproximó a la catástrofe.

 

En mayo de 2010, la policía encontró un coche repleto de explosivos colocado allí para provocar una carnicería.

 

El 18 de mayo pasado, un exmilitar estadounidense con problemas mentales atropelló con su coche a 23 peatones y mató a una joven turista estadounidense.

 

Diecieséis años después del 11 de septiembre, las crisis de angustia como la de García ya forman parte de la personalidad de los neoyorquinos.

 

Para quienes perdieron a un familiar o un amigo en la catástrofe, o quienes escaparon de ella por poco, la fecha aniversario puede ser “la más temida” del calendario y el síndrome post-traumático puede persistir por siempre, explica Charles Strozier, psicoanalista y autor de un libro de testimonios sobre el 11 de septiembre de 2001. 

 

Para los otros, dice, tras el “traumatismo colectivo” provocado por este atentado “de dimensión apocalíptica”, permanece ante todo un “sentimiento de vulnerabilidad”.

 
“Decir que los neoyorquinos están todavía traumatizados sería exagerado, pero piensan sobre ello (…). Tienen miedos activos que se sitúan por debajo del umbral de conciencia, como el miedo de una bomba en el metro”, explica este profesor, que observó la caída de las torres desde su consultorio, en un piso alto de una torre de Union Square.

 

Muchos están convencidos de que aunque los atentados más recientes han tenido como blanco a Europa, la densidad poblacional de Nueva York torna a la ciudad en el blanco número uno.

 

– Blanco Nº1 –
“¿Qué mejor blanco que Nueva York?”, se pregunta Tim Lambert, que trabaja, como en 2001, en el extremo sur de Manhattan, cerca del símbolo de la potencia estadounidense que era el World Trade Center.

 

La ciudad es “un imán para personas del mundo entero. Simboliza las libertades que tenemos, el dinero que tenemos”.

 

Para este experto en informática, ese riesgo permanente y el impresionante despliegue policial que lo acompaña son ahora parte integrante del ambiente.

 

“Me hace sentir incómodo pero es la nueva norma. El mundo cambia y la amenaza terrorista forma parte de estos cambios”, dice.

 

Las autoridades de la ciudad de 8,5 millones de habitantes también parecen vivir bajo el temor de un nuevo ataque.

 

“Gracias a Dios no es un acto de terrorismo, sino un incidente aislado”, dijo a fines de junio el alcalde Bill de Blasio, cuando un exempleado de un hospital de Bronx entró al lugar, mató a una persona e hirió a otras seis.

 

– Dar el ejemplo –
Las cámaras de vigilancia están por todos lados. La consigna “si ven algo, digan algo” es recordada en todo momento. Hay policías  uniformados en todos los lugares públicos. Nueva York, con sus 38.000 agentes, invierte en su propia seguridad.

 

La ciudad se dotó desde 2001 de su propia unidad antiterrorista, que hoy cuenta con unos 2.000 integrantes y con emisarios en varias capitales extranjeras, según Robert Strang, presidente del Investigative Management Group, una empresa de seguridad neoyorquina.

 

Y han existido abusos. Por ejemplo, durante un tiempo, la policía vigiló de manera sistemática a todas las personas que frecuentaban las mezquitas de la ciudad.

 

Pero la inteligencia es esencial y de manera general, “el trabajo de la policía es un éxito”, opina Strang.

 

La capital financiera estadounidense también quiere ser un modelo en el homenaje a las víctimas.

 

Tras cada atentado en Europa, las autoridades transmiten condolencias y ofrecen ayuda, mientras el edificio Empire State se enciende en símbolo de duelo.

 

Testigo del impacto de los atentados del 11 de septiembre, difundidos en directo en el mundo entero, el imponente memorial a las víctimas con sus dos enormes fuentes negras construidas donde se alzaban las Torres Gemelas y su museo se han convertido en un centro de congoja internacional.

 

Monique Mol, una turista holandesa de 52 años, vino hasta aquí a reflexionar.

 

“Es un poco un memorial a las víctimas de atentados del mundo entero”, señala. “Como si las víctimas viviesen aquí para siempre, como las momias en las pirámides de Egipto”.

 

Obama lideró homenajes de ayer en EE.UU.

A 15 años de los atentados terroristas del 11-S en Estados Unidos, el presidente estadounidense Barack Obama presidió la conmemoración a las víctimas fatales en una ceremonia en el Pentágono que se inició con un minuto de silencio justo a la misma hora en que se había producido, y los recordó, así como también a sus familiares, mencionando que hoy es “un día muy dificil, pero que revela el amor y la fe en sus corazones”.

En el lugar en donde se encontraban las Torres Gemelas, los familiares de las víctimas guardaron el primer minuto de silencio a las 8.46 (hora local) para luego leer los nombres de las casi tres mil personas que perdieron la vida en aquellos ataques. Más adelante, durante los homenajes, cuatro minutos de silencio marcaron los momentos exactos en que los cuatros aviones secuestrados se estrellaron en el World Trade Center, el Pentágono y un terreno en Pennsylvania.

Trump y Clinton asisten al mismo acto

La demócrata Hillary Clinton y el republicano Donald Trump coincidieron por corto tiempo la mañana del domingo en el Ground Zero, la zona donde se erigían las llamadas Torres Gemelas, y donde ahora está el monumento en recuerdo de las víctimas del ataque realizado por el grupo extremista Al Qaeda.

No hubo encuentro entre los dos contrincantes, quienes se dividieron en grupos ideológicamente afines durante la ceremonia. Clinton en compañía del alcalde demócrata Bill de Blasio y el gobernador Mario Cuomo, mientras que Trump estuvo al lado del gobernador de Nueva Jersey Chris Christie y el exalcalde Rudolph Giuliani, quien gobernaba la ciudad en el momento de los atentados.

Ni Trump ni Clinton ofrecieron declaraciones. La tradición de la ceremonia que se realiza en el lugar cada aniversario de la tragedia implica que los políticos son invitados a asistir, pero no a dar discursos, menos aún en coyunturas electorales como la actual.

EFE

Cómo Manhattan se reconstruyó

Resiliencia. Los residentes dicen que la zona se ha vuelto más amigable para las familias y ofrece mayores opciones de venta

 

9-11-memorialLa Dra. Dina Anderson recuerda las calles desiertas y, a veces miedosas, del centro cuando visitaba su lugar favorito de música de la época universitaria, el legendario y ya desaparecido Wetlands Preserve en la calle Hudson.

El centro era atrevido en esa época; ahora es el hogar para Anderson y sus dos hijos, Niko, de 7, y Alia, de 6. De hecho, el centro suena positivamente doméstico mientras la dermatóloga de 47 años describe la rutina del año escolar que está a punto de comenzar.

“Camino con los niños a P. S. 234 en Tribeca y luego hago mis compras en Whole Foods, al lado”.

La familia vive en 8 Spruce Street, la torre de apartamentos con recubrimiento de acero ondulado diseñado por Frank Gehry.

Es uno de los muchos nuevos edificios residenciales que han transformado el centro en los últimos 15 años desde el ataque terrorista del 11 de septiembre en el centro de Manhattan.

A partir de esos restos humeantes ha surgido un nuevo centro. Una vez tan orientado a los negocios que la mayoría de las tiendas cerraban al final de la jornada de trabajo, el centro se está convirtiendo en una comunidad de 24 horas. Más revelador es que más de 60.000 personas que hicieron sus casas al sur de la calle Chambers en comparación con los 27.000 que había en 2001, según Downtown Alliance.

“Nosotros no sólo reconstruimos, reinventamos el centro de Manhattan”, dice Mitchell Moss, profesor de políticas y planificación urbana en la Universidad de Nueva York. Con más gente, viene todo lo que hace posible la vida residencial.

Los mercados de alimentos se han multiplicado en lo que antes era un desierto de comida cercana. En la actualidad hay siete supermercados y grandes tiendas gourmet están llegando.

Eataly abrió una sede el mes pasado en el Westfield World Trade Center y Le District, a veces conocido como el Eataly francés, abrió la primavera de 2015, en Battery Park City. Un Dean & DeLuca está programado para abrir en 40 Wall Street a principios de 2017. ¿Y qué signo más seguro de vida en EEUU que ir de compras? El icono americano de la clase media, Target, está agendado para abrir en 255 Greenwich St. en octubre.

El centro comercial Westfield World Trade Center recientemente inaugurado se encuentra en lo que es quizás el más espectacular entorno minorista del mundo, el Oculus diseñado por Santiago Calatrava, que también alberga los trenes PATH a Nueva Jersey.

Anderson fue una de las primeras en convertirse a la vida del centro, moviéndose a Greenwich Village en 1995 después de completar la escuela de medicina, y luego a Battery Park City en 2006, y a Spruce Street hace dos años.

“Es más vibrante, más emocionante aquí”, dice. Una gran atracción para las nuevas familias que se desplazan al centro son las muchas nuevas escuelas públicas, dice Anderson, añadiendo que han atraído a muchos de sus amigos con familias.

En la actualidad hay 21 escuelas públicas, frente a las siete de 2001. “Las escuelas del centro son buenísimas. En el Uptown muchas personas envían a sus hijos a escuelas privadas”, agrega.

Las familias jóvenes no son las únicas atraídas por el centro.

Una residente de 12 años de Battery Park City, Ruth Harris, 100, recientemente se dirigió a la sucursal de la biblioteca pública de Nueva York en la avenida North End, que se abrió en 2010.

Harris aprecia la creciente vitalidad del centro de la ciudad. Hay más lugares para comer en Battery Park City y, dijo, con el nuevo supermercado Whole Foods ya no es necesario viajar hasta el extremo sur de Battery Park City para ir al supermercado.

Ella vive en el extremo norte. Y Harris  disfruta de la llegada de familias.

“Ver a los niños, levanta el corazón”, dice Harris.

 

Marca de los ataques terroristas del 9/11 tras 15 años

Los ataques del 11 de septiembre de 2001 marcan la mayor pérdida de vidas por incidente terrorista en suelo norteamericano. Los acontecimientos que tuvieron lugar hace quince años todavía siguen impactando el mundo de hoy

 

collage-911sHace quince años, terroristas secuestraron cuatro aviones de pasajeros y chocaron dos de ellos contra el World Trade Center en Nueva York. El tercer avión se dirigió hacia el Pentágono, cerca de Washington, mientras que el cuarto avión se estrelló en un campo en Shanksville, Pensylvania.

Los devastadores ataques de Al-Qaeda mataron a 2,996 personas y dejaron a más de 6,000 heridos en el plan te-rrorista más letal que haya tenido lugar sobre suelo americano.

El fundador de Al-Qaeda, Osama bin Laden, planeó los ataques del 9/11 con la intención de cambiar la historia para siempre, concentrándose en objetivos simbólicos –económico, militar y ejecutivo–. El evento creó un legado de miedo entre la sociedad occidental y desencadenó el conflicto en Afganistán.

Aunque Manhattan central, que sufrió los ataques más dañinos, ahora se ha repoblado con nuevos centros comerciales, hoteles y restaurantes en el sitio de las torres gemelas, el trágico suceso todavía se recuerda en todo el mundo.

“En términos de activismo islamista se hizo un cruce de caminos para los que quieren crear diversas formas de dominación islámica. Algunos vieron al 9/11 como ilegítimo y la principal causa de enormes presiones, omnidireccionales superperpuestas en grupos islamistas de todo el mundo. Otros lo vi-eron como un triunfo de la voluntad islamista y dedicación a sus objetivos finales, la prueba de su victoria final”, dice a Metro Herbert F. Tinsley, director de proyecto de armas no convencionales y tecnologías, e investigador personal del Consorcio Nacional estadounidense para el estudio del terrorismo y respuestas al terrorismo.

Y agrega: “Si no se hubiese producido el 9/11, los sentimientos triunfalistas que algunos islamistas expresaron pueden no haber sido tan contagiosos. En e-sencia, puede haber habido un menor número de islamistas o islamista convertidos dispuestos a participar en la violencia”.

Sin embargo, quince años después de los ataques, la actividad terrorista yihadista está en alza con un nuevo “favorito”: el llamado Estado Islámico. Casi a diario el grupo militante está en los titulares con actos y atrocidades brutales contra civiles inocentes tanto en el Oriente Medio como en Europa.

“El terrorismo islamista se produce con regularidad. Pero la diferencia entre el 9/11 y otros ataques es de escala”, explica Joseph Fitsanakis, profesor asistente en la Universidad Costal Carolina, y experto en inteligencia y contraterrorismo para Metro. “Dejando a un lado los números de inmensas bajas, cerró la economía estadounidense durante más de una semana. Algunas partes de ella, como la aviación comercial, por ejemplo, todavía no se han recuperado muchos años después de los ataques del 9/11. El mundo se ha convertido en un lugar mucho más impredecible y volátil tras el 11 de septiembre”.

Después del 9/11, varias otras ciudades importantes fueron víctimas de ataques terroristas: Los atentados de Madrid dirigidos a trenes de cercanías en la capital española en 2004; autobuses y la red del metro de Londres se vieron afectados el 7 de julio de 2005; y, más recientemente, los restaurantes de París, el teatro Bataclan y el estadio nacional de Francia se vieron afectados por pistoleros y bombas en noviembre de 2015.

Las redes terroristas islamistas en Europa son ahora sospechosas de planear un ataque mucho más grande. Las autoridades dijeron que el trágico suceso del año pasado en Francia, en el que 130 personas murieron y 352 resultaron heridas por yihadistas de ISIS, podría ser el inicio de una campaña calculada.

“La esperanza es que la UE y sus integrantes estén tomando esta amenaza muy en serio y continúen adoptando medidas agresivas para proteger a sus ciudadanos”, dice Tinsley.

Sin embargo, según los expertos, la prevención de todos los ataques de este tipo es una tarea casi imposible.

“A largo plazo, la posibilidad de otro 9/11 es cercana wn un  ciento  por ciento”, explicó Fitsanakis. “Estos ataques no se pueden detener por completo. Sólo pueden ser reducidos en número por la policía y las cuidadosas labores de inteligencia.

Como nos enteramos después del 9/11, invasiones militares a gran escala no hacen del mundo un lugar más seguro. Lo que se necesita es actividad quirúrgica cuidadosamente planeada, a pequeña escala, que neutralice las amenazas de desestabilización de regiones enteras, como ha sido el caso en Irak y Afganistán”.

Teorías de conspiración

Por lo general, los que discuten los reportes oficiales y aceptados de los ataques del 9/11 insisten en que hubo preaviso, argumentando que un culpable sin publicidad o el gobierno federal fue responsable:

Los que creen que hubo advertencia sugieren:

• Hubo sospecha de abuso de información privilegiada y de valores para las líneas aéreas American y United Airlines, lo que sugiere un conocimiento avanzado.

• Hubo una supuesta evacuación de los saudíes de Nueva York antes del ataque.

• Hubo un supuesto estado de “retirada” de las defensas aéreas de Estados Unidos.

Los que creen que el gobierno federal se involucró argumentan:

• Que las torres fueron destruidas por detonación controlada

• Que una de las cuatro cajas negras fue enterrada

• Que Bin Laden negó la participación de al-Qaeda

Otros ofrecen la idea de que la trama se llevó a cabo por agentes del Mossad, o elementos dentro del Gobierno, que querían un pretexto para las invasiones estadounidenses de Afganistán, Irak e Irán, o que un “gobierno mundial” secreto orquestó el hecho.

“En cierto modo, fue un golpe de suerte”

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Fawaz Gerges. Experto en el Medio Oriente

Hay muchas teorías de conspiración que rodean al 9/11. ¿Hay alguna posibilidad de que ellas sean ciertas?

El peso de la evidencia muestra de manera concluyente que Osama bin Laden, jefe de Al Qaeda, trazó y ordenó los ataques contra el territorio estradounidense en venganza por la agresión de Estados Unidos contra el mundo islámico. Tenemos los testimonios de los terroristas del 9/11, incluyendo el reconocimiento de Bin Laden, y las pruebas materiales para probar el papel de Al Qaeda.

¿Por qué el 9/11 sigue siendo un gran tema, si los ataques llevados a cabo por islamistas están sucediendo a diario en todo el mundo?

La razón por la cual los atentados del 9/11 son vistos como un gran tema se debe a que se dirigieron en contra del corazón de EE.UU. –el mayor poder militar, político y económico en el mundo– y causaron enormes pérdidas de vidas humanas. Esa fue la primera vez que la patria de EE.UU. fue atacada directamente, un suceso que fue ejecutado con connotaciones culturales y de civilización. EE.UU. retrataron al 9/11 como un punto de inflexión en la política internacional.

¿Es ISIS tan peligroso?

Sí. ISIS es tan peligroso como Al Qaeda, si no más. ISIS ha llevado a cabo ataques devastadores en Europa y tiene la capacidad y la voluntad de cometer asesinatos en masa. Subestimamos la máquina de matar de ISIS a nuestro propio riesgo.

Grupos terroristas están amenazando con hacer un nuevo 9/11. ¿Debemos estar preparados?

Hasta ahora Al Qaeda y otros grupos extremistas no han logrado llevar a cabo otro 9/11, a pesar de sus amenazas. En cierto modo, el 9/11 fue un golpe de suerte. Bin Laden reconoció que había tenido suerte. Esto no quiere decir que los ataques como el 9/11 no puedan volver a ocurrir. Para evitar operaciones espectaculares como esa, el intercambio de inteligencia entre los gobiernos es fundamental.

El terrorismo no tiene religión o cultura; es una enfermedad que puede atacar en cualquier lugar y en todas partes. La humanidad debe unirse a las filas y encontrar soluciones reales a las condiciones que sostienen y nutren esta condición moderna nihilista.

“Me enseñó que la vida puede cambiar en un instante”

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Brendan Chellis. Testigo de los ataques del 9/11 en el World Trade Center.

¿Qué ha cambiado en tu vida desde 9/11?

Dos veces durante la mañana del 9/11 estuve convencido de que estaba a punto de morir. Sin embargo, de alguna manera se me permitió vivir. Veo todos los días desde entonces como un regalo. Si muero mañana, tengo 15 años de “tiempo extra” que nunca pensé que iba a tener. Así que, como consecuencia, realmente ya no le tengo miedo a la muerte.

¿Qué aprendiste de este trágico evento?

El 9/11 me enseñó que la vida puede cambiar en un instante. Todo lo que asumes que nunca cambiará puede cambiar en un instante. Me ha enseñado a valorar todo lo que tengo en mi vida porque nunca se sabe cuándo te lo van a quitar.

¿El 9/11 justificó la guerra en Afganistán e Irak, en tu opinión?

El 9/11, sin duda, justificó la guerra en Afganistán. Allí fue donde se planeó y donde se les permitió ocultarse a los arquitectos del ataque. Debido a la escala y la ubicación de los ataques, no podíamos permitir que se quedaran sin respuesta y sin una respuesta a gran escala.

El 9/11 no justificó la guerra en Irak. No me malinterpreten, Saddam Hussein no era un santo. Pero nosotros no teníamos nada que reclamar diciendo que el ataque del 9/11 nos justificaba para estar allí. Y lo que es peor, alejó recursos que podrían haber sido utilizados en Afganistán. Estar en las dos guerras al mismo tiempo fue un desastre.

¿Crees que algo así como un 9/11 podría ocurrir de nuevo?

No tengo ninguna duda en mi mente de sque algo así volverá a suceder. He escuchado a oficiales de la ley diciendo algo como que nosotros tenemos que estar en lo cierto el ciento por ciento del tiempo, mientras, que ellos sólo tienen que estarlo una sola vez.

Siempre vamos a ser un objetivo y no podemos estar en guardia siempre. E incluso si lo hacemos, si están suficientemente decididos, los terroristas encontrarán una manera de evadirlo. Basta con mirar el WTC:  después del bombardeo del 93, ese lugar era una fortaleza. Había barreras alrededor del complejo completo para evitar camiones bomba. Había fuertes medidas de seguridad para entrar en los edificios.

Había una presencia constante de agentes de la autoridad, perros detectores de bombas, y probablemente todo un nivel de protección que ni siquiera se podía ver. Sin embargo, encontraron una manera más allá de todo eso. Es algo así como cuando se pone una alarma de robo en tu casa; nunca detendrá a los ladrones, simplemente hará que sea más difícil su entrada.

Por desgracia, esa misma regla se aplica al terrorismo. Si nuestros enemigos quieren hacernos daño, e incluso están dispuestos a morir en el intento, con el tiempo probablemente van a encontrar una manera para hacerlo.