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Científicos aumentan advertencia sobre la emergencia climática global

Una alianza masiva de más de 11,000 científicos ha firmado, sellado y entregado un mensaje importante al mundo: si no hacemos cambios rápidos, profundos y duraderos en nuestras vidas, escriben, pronto vendrá “un increíble sufrimiento humano”.

 

Durante más de 40 años, el mundo científico ha advertido sobre una inminente crisis climática y, sin embargo, hasta ahora, sus gritos se han recibido con poca atención e incluso con menos cambios.

 

Ahora, en medio de una emergencia mundial, con el eco de su previsión que se desvanece gradualmente, los expertos no tienen más remedio que intentarlo, intentarlo de nuevo.

 

“Los científicos tienen la obligación moral de advertir a la humanidad de cualquier gran amenaza“, dice el científico ambiental Thomas Newsome de la Universidad de Sydney.

 

“De los datos que tenemos, está claro que estamos ante una emergencia climática“.

 

Animado por el reciente aumento global en la preocupación ambiental, su documento explora cuatro décadas de datos disponibles al público, que cubren el uso de energía, temperatura de la superficie, población, deforestación, hielo polar, tasas de fertilidad y, por supuesto, emisiones de carbono.

 

 

Publicado por primera vez hoy, ya reunió a un signatario impresionante que no llega al primero, incluidos científicos de más de 150 países diferentes.

 

“La crisis climática ha llegado y se está acelerando más rápido de lo que la mayoría de los científicos esperaban“, escriben los autores.

 

“Es más severo de lo previsto, amenaza los ecosistemas naturales y el destino de la humanidad“.

 

Las conclusiones no son nada nuevo, pero exploran ciertas soluciones y signos preocupantes, como nuestra creciente producción de carne, pérdida de árboles, tasas de natalidad y emisiones de carbono.

 

Hoy en día, la población humana del mundo sigue aumentando en aproximadamente 80 millones de personas por año y la deforestación en la Amazonía vuelve a aumentar.

 

“A pesar de 40 años de negociaciones globales importantes, generalmente hemos llevado a cabo los negocios como de costumbre y esencialmente no estamos abordando esta crisis“, dice el ecologista William Ripple de la Universidad Estatal de Oregón.

 

Para detener las peores consecuencias de la crisis climática, los autores dicen que tendremos que revertir estas tendencias y dejar todos los combustibles fósiles restantes, en el suelo.

 

En cambio, debemos buscar tecnología renovable y de captura de carbono, cambiar a más alimentos de origen vegetal y proporcionar servicios de planificación familiar a todas las personas, especialmente a las niñas y mujeres jóvenes.

 

Los países más ricos inevitablemente liderarán estos cambios, admiten los autores, pero si el mundo entero es realmente serio acerca de un futuro sin carbono, es imperativo que también apoyemos a las naciones más pobres.

 

Debemos actuar rápidamente para detener y revertir la pérdida de hábitat y biodiversidad, permitiendo que los bosques y otros hábitats naturales prosperen y almacenen carbono.

 

Solo con estas ‘soluciones naturales’, los autores calculan que podemos cumplir con un tercio de nuestras ambiciones de emisión de París.

 

“Nuestros objetivos deben pasar del crecimiento del PIB y la búsqueda de la riqueza, a mantener los ecosistemas y mejorar el bienestar humano al priorizar las necesidades básicas y reducir la desigualdad“,argumentan los científicos.

 

Obviamente, ese es un cambio masivo respecto de donde están la mayoría de los líderes en este momento, pero la buena noticia es que, si el mundo tiene éxito, el bienestar de la humanidad será mucho mejor, al igual que nuestro único hogar aquí en el Universo.

 

Últimamente, las cosas se han estado moviendo en una dirección alentadora. La energía solar y eólica han aumentado más del 300% en la última década. Sin mencionar la reciente acción generalizada sobre el clima de algunos individuos, corporaciones y naciones.

 

Sin embargo, los autores admiten que aún queda mucho por hacer, especialmente si se quiere evitar un punto de inflexión irreversible o la catastrófica “Tierra de invernadero“, que podría ir más allá de nuestro control.

 

“Si bien las cosas están mal, no todo está perdido“, nos asegura Newsome.

 

Solo necesitamos que los que están en el poder escuchen.

 

Fuente: Science Alert

El cambio climático perjudicará para siempre la salud de los bebés que nacen ahora

París, Francia.Si no se frena el cambio climático, la salud de los bebés que nacen ahora estará amenazada durante toda su vida por afecciones que abarcan desde el asma hasta la malnutrición, advirtió este jueves un estudio.

 
“Los cambios climáticos definirán la salud de toda una generación”, asegura el doctor Nick Watts, responsable de este informe divulgado en la revista médica The Lancet.

 

A pocas semanas de la Conferencia Internacional sobre el Clima (COP25) en Madrid, sus conclusiones encuentran eco en las advertencias de la adolescente sueca Greta Thunberg, convertida en emblema mundial contra el cambio climático.

 

“Si se mantiene el statu quo, con emisiones de carbono elevadas y el mismo ritmo de calentamiento, un niño nacido ahora vivirá a sus 71 años en un mundo 4 ºC más caliente de promedio. Esto amenazará su salud en todas las etapas de su vida”, escriben los autores.

 
“Los niños son especialmente vulnerables a los riesgos sanitarios ligados a los cambios climáticos. Su cuerpo y su sistema inmunitario se desarrollan, lo que les convierte en más vulnerables a las enfermedades y los contaminantes”, asegura el doctor Watts, del Instituto para la Salud Mundial de la Universidad de Londres.

 

Pero las consecuencias sobre la salud “persisten en la edad adulta” y “duran toda la vida”, subraya, abogando por una “acción inmediata de todos los países para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero”.

 

El informe es la edición 2019 de un documento publicado anualmente por The Lancet titulado “Cuenta atrás sobre la salud y el cambio climático”. Mide 41 indicadores sobre ambos asuntos y está realizado en colaboración con 35 instituciones, incluidas la Organización Mundial de la Salud y el Banco Mundial.

 
Este año, los investigadores se centraron en la salud de los más pequeños, con la contaminación atmosférica como una de las mayores preocupaciones.

 

“A lo largo de toda su adolescencia y hasta la edad adulta, un bebé nacido ahora respirará un aire más tóxico, causado por los combustibles fósiles y agravado por el alza de las temperaturas”, prevé el estudio.

 

Los efectos potenciales son numerosos entre los niños, cuyos pulmones se están desarrollando: “Disminución de la función pulmonar, agravamiento del asma y mayor riesgo de crisis cardíaca y de accidente vascular cerebral”.

 

– Bacterias y mosquitos –

Según el informe, “las emisiones mundiales de CO2 que proceden de los combustibles fósiles continúan aumentando”, con un alza de 2,6% entre 2016 y 2018, y las “muertes prematuras relacionadas con las (partículas finas) PM 2,5 permanecen en unos 2,9 millones en el mundo”.

 

Otro efecto temido por el cambio climático es el aumento de epidemias de enfermedades infecciosas, a las que los niños son particularmente sensibles.

 

Al pasar a un clima más cálido y con más lluvia, se favorece el desarrollo de bacterias responsables de enfermedades diarreicas y del cólera, así como la propagación de mosquitos vectores de infecciones.

 

Debido a los cambios climáticos, “el dengue es la enfermedad viral transmitida por los mosquitos que se propaga más rápidamente en el mundo”, según el informe.

 

“Nueve de los 10 años más propicios para la transmisión del dengue tuvieron lugar desde 2000, permitiendo a los mosquitos invadir nuevos territorios en Europa”, según los investigadores.

 

El informe subraya además que el alza de las temperaturas podría provocar fenómenos de malnutrición, debido a la disminución de las cosechas y a la consecuente alza de los precios de los alimentos.

 

Globalmente, los autores subrayan que la generación que nace ahora estará más expuesta a los fenómenos meteorológicos extremos, como canículas, sequías, inundaciones e incendios forestales.

 

Estos investigadores juzgan crucial “limitar el calentamiento a menos de 2 ºC”, como prevé el Acuerdo de París. Y reclaman que los impactos sobre la salud figuren “en primera línea de la agenda de la COP25”, que se abrirá el 2 de diciembre en Madrid.

 

Fuente: En Segundos

Terminan los días largos y calurosos, según Meteorología

Los días calurosos y largos del año 2016 están terminando para dar paso a las mañanas oscuras y noches largas superiores a 12 horas, según los registros astronómicos de la Oficina Nacional de Meteorología (Onamet).

Estos cambios climáticos en la atmósfera están relacionados con los dos movimientos de la Tierra; el de rotación donde el planeta gira sobre su propio eje y traslación alrededor del Sol.

El movimiento de rotación da lugar al día y la noche, el cual dura 24 horas y el movimiento de traslación, causa del ciclo de las estaciones que dura 365 días, es decir un año.

El otoño comenzará el 21 de septiembre en el hemisferio norte, período donde la tierra comienza a distanciarse del Sol y por tanto recibirá menos radiación solar y por su posición los rayos solares llegan más inclinados a la superficie terrestre y se percibe menos calor.

Por ejemplo, hoy el Sol salió a las 6:27 de la mañana y se ocultará a las 6:38 lo que significa que la tierra está recibiendo más de 12 horas de insolación.

Pero, los días más fríos ocurren después del 20 de diciembre con la entrada del Invierno, ocasionando que los días empiecen a ser más cortos de 12 horas, lo que ocasiona que las temperaturas reduzcan algunos grados.

A partir del 23 de diciembre, el Sol saldrá después de la 7:00 de la mañana, dando lugar a las mañanas oscuras o sea, la población laboral y estudiantil que inicia sus actividades a esa hora deberán desplazarse por las vías públicas en medio de la oscuridad.

También las noches tendrán más de 12 horas y 30 minutos, según los registros astronómicos de la Onamet.

Esto se debe a que durante el invierno los rayos solares atraviesan la atmósfera más inclinados, son filtrados y reflejados, por tanto calientan menos la superficie terrestre.